jueves, 22 de enero de 2015

¿CÓMO ENTENDER LOS MISTERIOS DE LA FE?


¿Cómo entender los misterios de la fe?
Para Salvarte

Debemos creerlos porque han sido revelados por Dios... y Dios no enseña falsedades 


Por: Jorge Loring, S.I. | Fuente: Catholic.net



En nuestra Santa Religión hay algunos misterios incomprensibles para el corto entendimiento humano, pero que debemos creerlos porque han sido revelados por Dios. Y Dios no enseña falsedades.

Además, los filósofos y los teólogos demuestran que los misterios de la fe son superiores al entendimiento humano, pero no contrarios a la razón , es decir, que no son imposibles y absurdos. Así lo afirmó el Concilio Vaticano I . Ocurre con ellos lo que con otras muchas cosas de la vida, que las usamos continuamente y no sabemos lo que son: el magnetismo nos ofrece no pocos misterios. «Las ecuaciones de Maxwell, con ser tan portentosas, no nos dicen qué son en sí mismos el magnetismo y la electricidad, sino cómo se comporta la materia, magnética y eléctricamente».

Nadie sabe lo que es la luz. Se la define como «agente físico que hace visible los objetos» pero su naturaleza es desconocida. Su actuación se explica por la doble teoría, corpuscular de Newton y ondulatoria de Huygens, y la teoría del corpúsculo con onda asociada de Schrüdinger . Pero la naturaleza de la luz es un tanto misteriosa.

Lo mismo ocurre con la gravedad: la atracción mutua de las masas materiales. Desconocemos su naturaleza . El mismo Newton , que expresó esta atracción en una sencilla fórmula matemática,confesó que él conocía las leyes de la atracción pero no sabía lo que era la esencia de tal atracción.

Es que la Física sólo nos habla de los hechos. Nada nos dice de la esencia de las cosas y de sus últimas causas. Hay verdades que se conocen por demostración: los ángulos del triángulo valen dos rectos.

Pero otras cosas sólo se pueden conocer por el testimonio de autoridad: el misterio de la Santísima Trinidad.

La vida está llena de misterios. Vamos a extrañarnos de que también los haya en un Dios infinito, que sobrepasa tan totalmente nuestra capacidad intelectual? Ni la inmensidad del mar cabe en nuestro ojo, ni la de Dios en nuestro entendimiento. Si Dios cupiera en nuestro entendimiento,sería limitado. Dejaría de ser Dios, pues Dios tiene que ser infinito. Nosotros no podemos conocer a Dios del todo con ciencia adecuada y perfecta. Sería absurdo creer que sólo puede ser verdad lo que cabe en nuestro pequeño entendimiento. Cuando creemos en los misterios, hacemos un acto de humildad reconociendo que Dios sabe más que nosotros.

Niels Bohr, uno de los primeros científicos que descubrió la estructura del átomo, discutiendo con Einstein, también creyente, le dijo: «No es, ni puede ser, tarea nuestra ordenar a Dios cómo debe Él regir el mundo».

Algunos se dejan llevar de un exceso de racionalismo, que rechaza todo lo que supera la razón. Los misterios, ni son exclusivos de la Religión, ni son obstáculo para creer. Y lo mismo que en las demás ciencias, cuando no entendemos una cosa, nos fiamos de lo que nos dicen los que entienden de esa ciencia, así en cosas de Religión debemos fiarnos de lo que Dios dice en la Revelación, obra de Dios, aunque nuestro pequeño entendimiento no alcance a comprenderlo perfectamente.

Tampoco una hormiga entiende el ajedrez, y sin embargo el juego del ajedrez es una realidad. En la Física hay cosas inexplicables, y no por eso el físico reniega de la Física; y en la Medicina hay casos que no tienen solución, y no por eso el médico reniega de la Medicina. Es decir, en la Religión hay cosas que superan nuestro entendimiento, pero debemos fiarnos de Dios que nos las comunica.

Como aquel negrito del África ecuatorial que no había visto nunca el hielo y por eso no creía al misionero cuando éste le decía que con el frío, a veces, el agua se endurece de tal forma que puede un hombre andar sobre ella sin hundirse. El negrito no comprendía cómo esto puede ocurrir, pero si le constaba de la honradez del misionero y de que éste sabía lo que decía, debía fiarse de él, aunque su entendimiento no lo comprendiera. Lo mismo nosotros debemos creer los misterios de la Religión que Dios nos enseña por medio de la Iglesia, divinamente asistida por Él. Creo firmemente lo que no veo, porque creo a Aquel que lo ve todo (Bossuet ).

Es decir, que aunque está bien que busquemos las razones que hacen nuestra fe razonable, sin embargo, no creemos porque a nosotros nos parezca razonable, sino porque nos fiamos de la Ciencia y Veracidad de Dios, y aceptamos confiadamente todo cuanto Él nos diga.

Con todo, en el cielo entenderemos claramente todos los misterios que ahora no entendemos.

El misterio de que hay un solo Dios y tres Personas distintas se llama Misterio de la Santísima Trinidad. Aunque no podamos entenderlo perfectamente, podemos, sin embargo, aclararlo con comparaciones.

El agua puede estar en tres estados (sólido, líquido y gaseoso) sin perder su misma naturaleza: H2O.

Tres cerillas unidas tienen una sola llama: cada cerilla tiene llama, pero no son tres llamas, sino una sola.

En un triángulo cada ángulo abarca todo el triángulo, sin embargo los tres ángulos son distintos. Etc., etc., etc.

¿QUIÉN TIENE LA AUTORIDAD? ¿LA BIBLIA O LA IGLESIA?


¿Quién tiene la autoridad? ¿La Biblia o la Iglesia?
Boletín N° 27 ¡Ser discípulos!, Aprende a defender tu Fe

"Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella" Mt 16:18


Por: Por Bop Stanley | Fuente: Catholic.net



Pregunta: 

Tengo amigos protestantes que me dicen que la autorida es la Biblia y no la Iglesia. ¿Entonces como un cristiano preparado que puedo contestarles?


Respuesta: 

1.-Autoridad, ¿qué es? ¿Qué significa? 

Tiene la raíz en la palabra ´autor´, la cual significa creador u originador. Viene del Latín ´auctoritas´, el poder del creador para ordenar o tomar decisiones. El diccionario lo define como, "el poder que impone leyes, obediencia, ordena, determina o juzga". También significa, "uno que esta investido con este poder, especialmente un gobierno".

Así es que la palabra puede aplicarse a una forma de gobierno como a un individuo. El Senado tine la autoridad de hacer leyes, la Corte Suprema tiene la autoridad de interpretar esas leyes, y el Presidente tiene la autoridad de enforzar esas leyes. La Biblia como unica fuente de autoridad desconectada de la autoridad de la Iglesia da como resultado miles de sectas. Eso es lo que esta pasando. Cada quien crea su propia doctrina y todos dicen tener la verdad con la Biblia leyendola pero interpretandola a su modo. Y hasta dicen ser cristianos...

¿Qué supones que pasaría si no hubiera autoridad? Habría una anarquía, inquietud, caos, cada uno "haciendo lo suyo". La Civilización como sabemos se desplomaría en poco tiempo. Miremos a Albania. A los días del derrumbe de la autoridad, hubo anarquía, con miles tratando de salir para salvar sus vidas. Las Escrituras nos recuerdan, "Donde no hay gobierno va el pueblo a la ruina, en la abundancia del consejo está la salvación." Prov 11:14,24:6. La autoridad viene del "Autor de la Vida". Viene de Dios, Rom 13:1. Toda sociedad viene de Dios, El nos da el poder.

2.- La Iglesia Católica tiene una forma de gobierno llamado una "Jerarquía". 

Como cualquier otra forma de gobierno, tiene que tener "autoridad" para funcionar. La Iglesia recibió su autoridad de su fundador, Jesucristo...

A) "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella" Mt 16:18. Jesús contruirá su Iglesia sobre roca firme. El será la "piedra angular" Salmo 118:22 y Ef 2:20-22, la fundación (piedra angular) 1Cor 3:11, y la ´roca´ 1Cor 10:4. Las "puertas del Infierno no prevalecerán contra ella", significa, El la defenderá desde dentro y desde fuera, contra todas las adversidades, todo el tiempo.

B) Los Apóstoles son la fundación, con Jesucristo como la "Piedra angular principal", Ef 2:20.

C) Jesucristo dió una autoridad más alta para las disputas entre personas, incluso cuando hay dos o más testigos. El les dijo que apelaran a la Iglesia en Mt 18:17, "Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano (un colectador de impuestos del Imperio Romano)" Aquí Cristo dió gran autoridad a Su Iglesia.

D) Pablo reprende a aquellos que se niegan a aceptar la autoridad dada a la Iglesia y advierte lo que les pasará en Rom 13:1-2, "Sométanse todos a las autoridades constituídas, pues na hay otra autoridad que no prevenga de Dios, y las que existen por Dios han sido constituidas. De modo que, quien se opone a la autoridad, se revela contra el orden divino, y los reveldes se traen sobre si mismos la condenacion."

E) Jesucristo Mismo es la cabeza de la Iglesia que El fundó, la "Cabeza de Su Cuerpo", Ef 1:22. Esto es lo más autoritativo que se puede alcanzar.

F) Jesucristo se aseguró que Su Iglesia fuera merecedora de la autoridad que El le dió. Se aseguró que Su Iglesia fuera sin mancha, "y presentársela resplandeciente a sí mismo; sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada." Ef 5:27. El se aseguró que Su Iglesia fuera merecedora de ser llamada la "Casa de Dios", y el "Pilar de la Verdad", "... para que sepas cómo hay que portarse en la casa de Dios, que es la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad." 1Tm 3:15.

G) Jesucristo ama la Iglesia que El fundó, Ef 5:29. Y usted?

H) Dios ha dicho que El estará con Su Iglesia por siempre, "No te dejaré ni te abandonaré," Hb 13:5. En Mt 28:20, Jesús dijo, "Y he aquí que Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo." Esto significa que El estará con Su Iglesia todos los días en cada siglo hasta el fin del mundo. Cual Iglesia fue Su Iglesia cuandos estos versículos fueron emitidos?

3.- Dios ha dado autoridad a varias personas en la Biblia. Especialmente a su Iglesia 

El simboliza este paso de autoridad con el cambio de nombre de la persona. Algunos ejemplos son...

A) Dios cambió el nombre de Abram a Abrahan cuando El lo hizo el "Padre de una Multitud de Naciones" en Gen 17:5.

B) Dios cambió el nombre de Sara por Sarah cuando El la hizo la ´Madre de las Naciones en Gen 17:15-16.

C) Dios cambió el nombre de Jacob por Israel, el nombre de la Nación Judía, y el pasó a ser el primer Israelita en Gen 32:29

D) Dios cambió el nombre de Simon por Pedro cuando El lo hizo la cabeza de Su Iglesia en Mt. 16:18. Dios le dió a Pedro la autoridad, y Dios le cambió el nombre para enfatizarlo. En Mt 16,19, Jesucristo le dió a Pedro incluso más autoridad. El le dió a él, a nadie más, las ´llaves del reino de los cielos´, y le dijo " lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos." Mucha autoridad se le dió a Simón, ahora Pedro, una simple criatura de Dios, en estos dos versículos.

E) Hay más de 50 versículos en la Biblia que se refieren a la supremacía de Pedro sobre todos los Apóstoles en el Nuevo Testamento. Cuando los Apóstoles son nombrados, Pedro es nombrado primero en todos los casos, excepto en Gal 2:9. En Mt 10:2, Pedro es incluso llamado ´primero´. "Los nombres de los doce Apóstoles son éstos: primero Simón, llamado Pedro..." En Hechos 15,7, Pedro dijo, "Hermanos, vosotros sabéis que ya desde los primeros días me eligió Dios entre vosotros para que por mi boca oyesen los gentiles la Palabra de la Buena Nueva y creyeran." Pedro se refirió a su supremacía, como Dios se la había dado en Mt 16:18-19.
En Lc 22:31-32, Jesús dijo, " ¡Simón, Simón! Mira que Satanás ha solicitado el poder cribaros como trigo; pero yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos." Aquí Jesús ordena a Pedro confirmar sus hermanos, otra señal clara de su supremacía. Finalmente en Jn 21:15-17, es Pedro, y solamente Pedro, a quien el Señor le ordena tres veces apaciguar Sus ovejas. Pedro fue el Apóstol supremo. El Obispo supremo de hoy, el Obispo de Roma, es el Papa, el sucesor directo de Pedro en una larga linea de Papas.

F) Jesucristo dió completa autoridad a los Apóstoles cuando en Lc10:16, El dijo, "Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado." Nosotros escuchamos Sus palabras a través de Su Iglesia. Por lo tanto estas palabras tienen que aplicarse a la Iglesia también, "el que rechaza Mi Iglesia, a Mi me rechaza". Pablo reconoce la autoridad dada a los Apóstoles en 2Cor 10:8, "Porque aunque con exceso me glorie yo de la autoridad que me dio el Señor para edificación y no para destrucción vuestra, no por eso me avergonzaré"

G) Jesús dió autoridad a otros 72 discípulos en Lc 10:1-12, y les dijo que El los enviaba como "corderos en medio de los lobos". El les dijo que se sacudieran el polvo de los pies, de las ciudades que no los recibieron.
H) Hemos sido ordenados obedecer nuestros superiores (sacerdotes, Obispos y el Papa) y someternos a ellos, porque ellos "velan sobre vuestras almas como quienes han de dar cuenta de ellas", Hb 13:17.

I) DIOS puso a otros en Su Iglesia también, "Según la disposición de Dios en la Iglesia, primero Apóstoles, luego profetas, luego doctores, luego el poder de los milagros, las virtudes, después las gracias de curación, de asistencia, de gobierno, los géneros de lenguas." 1Cor 12:28. Tiene tu Iglesia todo ésto?

4.- La autoridad dada a la Iglesia es permanente. 

Sabiendo por supuesto, que los Apóstoles no vivirían para siempre, y que Su Iglesia continuaría hasta el ´fin del mundo ´ (Mt 28:20), Jesucristo hizo la provisión de pasar la autoridad de generación en generación...

A) "Yo puse los cimientos, otro edifica encima. Cada uno mire como edifica, que cuanto al fundamento, nadie puede poner otro sino el que está puesto, que es Jesucristo." 1Cor 3:10-11. Asi es que habrán seguidores que construirán sobre la fundación.

B) "No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca..." Jn 15:16.

C) "...para que acabases de ordenar lo que faltaba y constituyeses por las ciudades presbíteros (sacerdotes) en la forma que te ordené." Tito 1:5. Pablo les ordena hacer nuevos sacerdotes.

D) "Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo como Obispos para pastorear la Iglesia de DIOS." Hechos 20:28. Aquí a los Obispos se les da la autoridad por el Espíritu Santo de gobernar la Iglesia que Jesucristo fundó. ¿Tiene tu Iglesia Obispos?

E) "Ahora os encomiendo a Dios y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y daros la herencia con todos los santificados." Hechos 20:32. Pasa la autoridad a sus herederos.

F) El Papa y los Obispos son los sucesores legítimos de los Apóstoles. Si rechazamos su autoridad, entonces rechazamos a Cristo.

5.- Es el Espíritu Santo el que guía y guarda la Iglesia que Jesucristo fundó. El es la autoridad máxima y final. 

"Yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre, el Espíritu de Verdad que el mundo no puede recibir, porque, o ni Lo ve o no Lo conoce, pero vosotros Lo conocereis, porque El habita con vosotros y está en vosotros." Jn 14:16-17,26, Jn 15:26,16:13. El Espíritu Sasnto habitará en la Iglesia que Jesucristo fundó: La Catolica, y El estará con esa Iglesia por siempre.

6.- No todo será revelado a la Iglesia a un tiempo, porque no podríamos soportarlo. Todo será revelado con el tiempo. Esta es la autorización para la Iglesia de revelar las doctrinas como la Inmaculada Concepción. 

A) "Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga El, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir." Jn 16: 12-13

B) "Os di a beber leche y no alimento sólido, pues todavía no lo podíais soportar....yo planté ...pero quien dio el crecimiento fue DIOS." 1Cor 3:1-15.

C) Ef 4:11-16, "...para el recto ordenamiento de los santos en orden a las funciones del ministerio, para edificación del Cuerpo de Cristo, hasta que lleguemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento pleno del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Cristo. Para que no seamos ya niños, llevados a la deriva y zarandeados por cualquier viento de doctrina, a merced de la malicia humana y de la astucia que conduce engañosamente al error."

D) Fil 1:5-11, "...quien inició en vosotros la buena obra, la irá consumando hasta el Día de Cristo Jesús. Y lo que pido en mi oración es que vuestro amor siga creciendo cada vez más en conocimiento perfecto y todo discernimiento." Claramente DIOS nos está diciendo que el conocimiento aumentará con el tiempo.

7.- Ahora la respuesta a la importante pregunta, ¿"Quien tiene la autoridad?" 

Para poder tener una sola verdad, es necesasrio tener solamente una autoridad. La Iglesia que Jesucristo fundó, fue la que recibió la autoridad como se muestra en esta carta. ¿Reune tu Iglesia todos los requisitos de las Escrituras dados en este texto? ¿Puedes hacer retroceder to Iglesia hasta Cristo? Si no puedes, entonce tu Iglesia no tiene la autoridad. Si tu Iglesia no tiene la autoridad, entonces ¿porqué estás ahí? La principal diferencia entre la Iglesia Católica y las otras Iglesias, es que la Iglesia Católica, sólo la Iglesia Católica, tiene la autoridad.

Para profundizar este tema te recomiendo los CD´s de defensa de la fe en www.defiendetufe.com

Dios te siga bendiciendo en abundancia.


Si eres católico, no olvides que como cristianos que somos, debemos de buscar como renovar nuestra vida en Cristo(Jn 15,1-7) e impulsar nuestro apostolado para traer a mucha gente a los pies de Jesucristo(Mt 28,18-20) y no dejar esa labor a las sectas o iglesias protestantes que no poseen la plenitud de los medios de salvación.

Si eres evangélico, mormón o testigo de Jehová te invito a que conozcas en serio lo que es la fe cristiana(Ef 4,13), la BIblia(2 Tes 2,15) y la Iglesia de Cristo(Ef 5,25). Estudia la historia del cristianismo y ora para que Dios siga actuando en tu vida. Dios te ama y espera en el redil de plenitud que ha dejado: La Iglesia católica(Mt 16,18).

Yo simplemente deseo cumplir la voluntad de Dios en plenitud.(Mt 7,21-23) ¿Y usted...?

¿ES PECADO ENOJARSE?

¿Es pecado enojarse?
La ira es tan poderosa que resulta repulsiva tanto para quien lo experimenta en sí mismo como para quien la advierte en otro 


Por: Fr. Nelson Medina | Fuente: www.fraynelson.com



(Ef 4, 23-26; Jn 2, 14-16) Les invito a reflexionar sobre la ira, que juega un papel importante en nuestras relaciones. Cuando no somos señores de ella, cuando no tenemos la vigilancia necesaria de nuestras reacciones emocionales o no perdonamos, nos descontrolamos. Si no somos conscientes de nuestros sentimientos o no los trabajamos, podemos comportarnos inconscientemente de modo injusto y destructivo, pues actuamos por instinto. Los sentimientos tienen influencia profunda sobre nuestras ideas, opiniones, acciones y, en general, sobre nuestro cuerpo y nuestro comportamiento.


Podemos enojarnos, pero sin pecar

Por principio y de suyo la ira no es mala, pues todos tenemos el justo derecho de tomar represalia por las ofensas, según la recta razón y la ley general. Mientras el hombre se atenga al dictamen de la razón y obre de acuerdo con las exigencias de la naturaleza, la ira es un acto digno de alabanza; es un deber del que la ley puede pedir cuentas. Por eso, pudo decir san Juan Crisóstomo: "Quien con causa no se aíra, peca. Porque la paciencia irracional siembra vicios, fomenta la negligencia, y no sólo a los malos sino también a los buenos los invita al mal". Sólo cuando se excede la medida racional, o cuando no se llegue al justo medio, la ira o la no ira, son pecado. No se puede decir que una persona airada esté pecando, ya que su acto de ira puede responder en proporción justa, a la medida racional que la ira por celo está reclamando de él, pues al centrarse la ira en la venganza, si el fin de la venganza es recto, la ira es buena.


Las primeras comunidades

Los cristianos de la primera comunidad apostólica se amaban y se trataban mutuamente como hermanos (cf. Hech 2,42-47). Con el paso del tiempo, las comunidades fueron creciendo en tamaño y en número y fueron creciendo las diferencias personales (cf. 1Cor 11, 17-22). Incluso, se hizo más difícil recordar que ser cristiano suponía fuertes exigencias en las relaciones personales. No basta con haber recibido el bautismo, con rezar y participar en la celebración de la Eucaristía. Los cristianos tenían que vivir su fe en el contacto con el hermano, en sus relaciones de cada día, que se fueron cargando de conflictos. Avanzando el tiempo las comunidades empezaron a tener fuertes dificultades en las relaciones, a caer en la mediocridad, y destruir así la vida comunitaria.


Tratando de comprender la ira

La ira, en su esencia íntima, es una sed tan viva de venganza, correspondiente a una injuria recibida, cuya satisfacción se logra con la venganza. Es tan poderosa que resulta repulsiva tanto para quien lo experimenta en sí mismo como para quien la advierte en otro.Como afecta a las relaciones humanas, hasta hacernos capaces de odiar, ha suscitado más debates que ninguna otra emoción. Muchos católicos habían creído que el sentimiento de ira era en sí mismo pecaminoso. Ha tenido que pasar mucho tiempo hasta descubrir que es una emoción humana normal, regalo de Dios para la supervivencia física y psicológica. La Carta a los Efesios, cuando afirma: “Si se aíran, no pequen; no se ponga el sol mientras están airados… Toda acritud, gritos, maledicencia y cualquier clase de maldad, desaparezca de entre ustedes” (Ef 4,26.31), entiende que no es el sentimiento de la ira lo que es malo, sino la conducta perjudicial o culpable que dimana de él.


¿Cómo es posible airarse sin pecar?

Si encontramos expresiones de ira en la vida de Jesús, quiere decir que esta no es pecado, sino un estado emocional normal. Cuando a uno le pisan el pie, brinca. En ese caso la ira es un sentimiento normal, con ciertos límites. Se entiende que la gente tiene sentimientos de ira. Pero esos sentimientos no deben llevarnos a una conducta injuriosa. El sentimiento es una cosa y su expresión externa es otra. No podemos controlar los sentimientos, pero sí podemos controlar su reacción. Una cosa es sentir ira y otra mostrarla en la conducta. Tener ira no es pecado, mientras sea aislada y se eviten las conductas que sean perjudiciales para la vida familiar. De todos modos, la ira es un sentimiento difícil de controlar.


Sentir no es consentir

Lo primero que tenemos que hacer es distinguir el sentimiento de ira del pecado de la ira. Nos enseñan la psicología y el Catecismo de la Iglesia Católica que sentir no es lo mismo que consentir, y que los sentimientos en sí mismos, no son ni buenos ni malos, son amorales, no son pecado. Dice el Catedcismo que “el término ‘pasiones’ designa los afectos y los sentimientos. Ejemplos eminentes de pasiones son el amor y el odio, el deseo y el temor, la alegría, la tristeza y la ira. En sí mismas, las pasiones no son buenas ni malas. Las emociones y sentimientos pueden ser asumidos por las virtudes, o pervertidos en los vicios”. (CaIC 1767-1774). En segundo lugar, el sentimiento de ira surge cuando lo que la persona espera, necesita o desea no es alcanzado. Por eso, si no hay deseo no hay ira. Así, si yo espero que mis hijos se porten siempre bien, hagan la tarea sin protestar, y mantengan sus cuartos en orden, si esto no sucede me voy a frustrar. El sentimiento de la ira es una reacción a mi frustración, porque las cosas no suceden como yo quisiera que fueran.


Testimonio de la Escritura

En los Evangelios encontramos el testimonio de que Jesús se enojó contra los mercaderes en el templo de Jerusalén (Juan 2,13-16); cuando los fariseos quisieron ridiculizarlo por curar en el día sábado, Jesús “paseó sobre ellos su mirada enojado y apenado por su ceguera” (Mc 3,5); cuando los discípulos reprendían a los niños para que nos se le acercaran “Jesús se enfadó y les dijo: Dejen que los niños vengan a mí” (Mc 9,13-14).


Sentimiento normal

Cristo se airó porque habían convertido la casa de Dios en cueva de ladrones. Cuando vinieron los niños a El y los apóstoles no los dejaron acercarse, el Señor se enojó. Esta es la ira normal, reacción normal del celo por la gloria de Dios ultrajada. La ira normal no lleva nunca a la agresión.


Sentimiento anormal

Hay otro grado al cual puede llegar la ira que es lo que llamamos "la rabia", la furia. Ese es un grado muy grande de ira que puede llevar, y ordinariamente lleva, a la agresión de palabra o de obra; la rabia es una forma muy fuerte de ira. Es terrible y lleva a la violencia, a la agresión. No hay que confundir ira con rabia, con resentimiento. En el resentimiento hay su parte de ira también, que la persona va almacenando, pensando en lo que le hicieron lo va guardando. Por eso se llama resentimiento, que significa volver a sentir. Esta ira va destruyendo a la persona que la siente, no al que causó el resentimiento, que a veces ni se entera que hizo calentar al otro. La ira destruye, si llega a convertirse en odio, cuyo proceso final es el resentimiento, que es una ira congelada. La ira se puede convertir en una adición. ¿Cuándo se puede decir que una persona es adicta a la ira? Cuando no tiene control sobre la ira y ésta es algo crónico, compulsivo.


Elemento de crecimiento personal

La ira es un elemento fundamental de crecimiento personal. Puede ser un enemigo que arruine nuestras relaciones y destruya familias y comunidades o puede hacerse presente como un amigo. Será como una especie de faro para nuestro conocimiento y una fuente de energía para la acción. Clarificar nuestras necesidades más profundas y conocer nuestras barreras nos sitúa en la posición de asumir las riendas de nuestra ira, en vez de que ella lo asuma sobre nosotros.


Más importante que cualquier sacrificio

La Escritura nos introduce en las líneas maestras de la vida de los seguidores de Jesús en cuanto a las relaciones. La esencia de estas líneas de conducta es el amor. Los sinópticos presentan el mandamiento del amor dentro de un contexto de conflicto. Jesús ha llegado a Jerusalén. El jefe del sanedrín, los escribas y los ancianos han puesto en duda su autoridad. Cuando Jesús continúa enseñando, ellos se ponen furiosos y quieren detenerlo; algunos fariseos y saduceos se reúnen e inventan unas preguntas para ponerle una trampa. Así, con ese telón de fondo, rodeado de enemigos y de trampas, puesto a prueba y atacado, Mateo, Marcos y Lucas presentan a Jesús hablando del amor (cf. Mc 12,28-34). Enseñándonos así que la mansedumbre y la misericordia moderan la ira, el odio. El conflicto no nos exime del amor. La ira contra el prójimo no nos exime del más grande de los mandamientos. Más aún, el momento de la ira es el momento de responder con amor. Nos llama a abordar el conflicto con la actitud y conducta de los que viven a Jesús, de los que creen que amar al prójimo “vale más que todos los holocaustos y sacrificios” (Mc 12,33). Incluso cuando alguien nos ha atacado, nos ha engañado, ha sido hostil con nosotros, nuestra respuesta es dejarnos guiar por el amor. Y esto no significa negar nuestra ira, sino enfrentar nuestra ira, a la persona contra quien nos airamos con un comportamiento en armonía con el amor evangélico: honradez, respeto y sobre todo disposición para el perdón.

Jesús, en medio de la oposición, peleando con sus amigos y con sus enemigos, habla del amor. Nos habla de un Padre que perdona, que acoge entre sus brazos al hijo que le ha ofendido; habla del pastor cansado que sale en busca de una sola oveja perdida; de una mujer sorprendida en adulterio que experimenta su acogida en vez de su lapidación; de un criminal que muere saboreándola misericordia y el perdón. Estas historias nos dicen que no podemos tener vida sin conflictos y que el conflicto nos ofrece la oportunidad de recuperar algo que hemos perdido, la oportunidad de la curación, de dar la vuelta a nuestras vidas, la oportunidad de regresar a nuestra casa, la casa del Padre.
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