lunes, 23 de febrero de 2015

¿QUIERES PREPARARTE PARA UNA CONFESIÓN? GUÍA PARA UN BUEN EXÁMEN DE CONCIENCIA


¿Quieres prepararte para una buena confesión? Te sugerimos este Examen de Conciencia 
Examen de conciencia
"Por eso, como dice el Espíritu Santo: "Si escucháis hoy MI voz, no endurezcáis el corazón... ¡Atención hermanos! Que ninguno de ustedes tenga un corazón malo e incrédulo" Hb 3


Fuente: Mercaba.org



Precisamente por ser pecadores, nos cegamos ante nuestros pecados. Satanás quiere hacernos ver que no hay mal en lo que hacemos. Entonces el corazón se endurece, se hace insensible a las exigencias del amor. Por eso es tan importante la conversión del corazón.
"Por eso, como dice el Espíritu Santo: "Si escucháis hoy MI voz, no endurezcáis el corazón... ¡Atención hermanos! Que ninguno de ustedes tenga un corazón malo e incrédulo" Hb 3
Dios es un Padre amoroso que nos hace ver el pecado para darnos la gracia del arrepentimiento y perdonarnos. El nos quiere libres. El demonio no quiere que veamos nuestro pecado. Pero si buscamos el camino de Dios tratará de acusarnos con nuestros pecados para que nos desanimemos y volvamos atrás. Podemos discernir entonces la diferencia. Dios enseña el pecado para liberar y perdonar; el demonio lo esconde pero cuando lo enseña es para que desesperemos. Debemos rechazar enérgicamente estos pensamientos e ir a la confesión con toda confianza en el perdón de Dios. Dios SIEMPRE perdona cuando hay arrepentimiento.
Es muy provechoso hacer examen de conciencia diario y antes de confesarnos, y también, con toda humildad, abrirnos a que personas cerca de nosotros nos corrijan. "Si nos examináramos a nosotros mismos, no seríamos condenados." (1 Cor. 11, 31)
El examen se hace ante Dios, escuchando su voz en la conciencia. Es mejor hacerlo en un lugar tranquilo, preferiblemente ante el sagrario, para orar. Solo Dios puede iluminar sobre nuestra realidad y darnos los medios para responder a la gracia.
Contemplamos la vida de Jesús y su amor manifiesto en Su Cruz. ¿Como he respondido a tanto amor, a tantas gracias? Examinamos nuestra vida ante la ley de Dios. Por eso ayuda tener un examen escrito que nos recuerde lo que hemos olvidado. Recordamos que no se trata de sugerencias, Dios nos dio MANDAMIENTOS. Romperlos es romper nuestra alianza con Dios y caer en pecado.
No se trata tan solo de enumerar pecados sino de descubrir la actitud torcida del corazón y con DOLOR POR NUESTROS PECADOS, HACER EL FIRME PROPÓSITO DE NO VOLVER A COMETERLOS.
Siempre hay áreas en las que somos mas débiles y requieren atención especial pero si comprendemos que Cristo -no la cultura- es la medida, veremos que en todo tenemos mucho que crecer.
Recordemos que la confesión solo puede hacerse ante un sacerdote. A continuación te ofrecemos un modelo de examen de Conciencia para prepararte para la confesión
 
EXAMEN DE CONCIENCIA EN BASE A LOS 10 MANDAMIENTOS
Este examen es para aquellos que, amando a Cristo, no se conforman con evitar pecados graves, sino que desean amarle con todo el corazón.
Amarás a Dios sobre todas las cosas (Primer mandamiento).
No tomarás el nombre de Dios en vano. (Segundo Mandamiento)
¿He amado a Dios sobre TODO?
-¿A quién (que) le he dado la mayor atención?
-¿He hecho de mi familia, trabajo, apostolados, programas, ideas u otras cosas buenas mi primer amor?
-¿Se en la práctica lo que es confiar en el amor y el poder de Dios?
-¿Le confío todo a Dios o ando queriendo hacerlo yo solo?
-¿Confío en Dios cuando todo parece ir mal?
-¿He caído en superstición u otra práctica religiosa ajena al cristianismo?
Oración Diaria
-¿Cómo ha sido diariamente mi oración?:
-¿Tiempo personal con Dios; liturgia de las horas; oración familiar?
-¿He alabado a Dios; le he dado gracias o me he quejado?
-¿Intercedo por mi familia, grupo, Iglesia, por el mundo?
-¿He orado con el corazón, abierto al Espíritu Santo?
-¿Tomo tiempo para discernir?
-¿Se lo que es esperar al Señor, escucharlo? -¿Lo he hecho?
-¿Cuándo me da alguna enseñanza la guardo en mi corazón y busco profundizarla?
-¿Incluyo a mi esposo/a (u otra persona formada y prudente) en mi discernimiento o solo les informo?; -¿Escucho, obedezco y respeto a los que tienen legitima autoridad sobre mi (leyes justas, jefes, etc.)?.
-¿Qué criterios tengo para determinar si algo que quiero hacer es del Espíritu Santo o es mío?,-¿Me parece importante tener y seguir siempre esos criterios?
-¿Uso los dones que Dios me dio para su gloria?
-¿Estoy abierto a recibir nuevos dones según Dios disponga?
-¿He sido legalista (haciendo solo lo necesario para cumplir) o vivo mi fe en el Espíritu
entregándome con todo el corazón?
Obediencia
-¿Busco conocer en la oración la voluntad de Dios para mi vida?
-¿Obedezco la enseñanza del magisterio o interpreto a mi manera?
-¿Qué motiva mi vida, la voluntad de Dios o mis propios "buenos" planes (mi voluntad).
-¿Le permito a Dios guiarme o le "entrego" los planes ya hechos para que los bendiga?.
-¿Mis gustos, criterios, dudas, confusiones, pensamientos, actitudes y valores -en que instancias no han estado bajo el Señor?
-¿En mis gustos, mis criterios, miedos, dudas, confusiones...
Estudio
-¿Estudio my fe católica (Biblia, magisterio, libros sólidos) o me contento con mi propio modo de entender a Dios?, ¿Estoy avanzando en mi formación como debo?.
-¿Qué pasos prácticos doy para formarme en la fe?
Orden y Prioridades
-¿Mi tiempo responde a las prioridades de Dios o a las presiones de cualquier persona u ocasión para `quedar bien´?); ¿Interpreto lo que hago en la perspectiva de la vida eterna?; ¿Reflexiono sobre mi muerte; sobre el juicio final?
-¿Tengo prioridades claras y soy firme para vivirlas? ¿Pierdo el tiempo (revistas, programas, etc.) que no edifican?
-¿Tengo un horario y organizo el día con disciplina, dando tiempo a cada área con sabiduría: oración, familia, trabajo...?; ¿En que me he desordenado? ¿Me quedo en algo que me gusta sabiendo que es hora de hacer otra cosa?
-¿Respeto el tiempo y necesidades de otros: cuando busco ayuda, en el teléfono, etc..?
-¿Cuido la salud; tengo algún vicio, falta de ejercicio, descanso, alimentación... Me cuido demasiado?
Santificarás el día del Señor. (Tercer Mandamiento)
¿Guardo el día del Señor para el Señor o trabajo innecesariamente ese día?
-¿Voy a misa todos los domingos?;¿He adorado y puesto todo mi corazón en Cristo Eucarístico que me espera en el sagrario?
-¿Lo he amado y consolado por tanto que se le ofende?
-¿Voy a misa diaria si puedo?; ¿he recibido con preparación al Señor?
La Cruz
-¿He meditado ante la cruz?; ¿busco su poder transformador y su sabiduría?; ¿como se manifiesta en mi vida?
-¿Pido a Dios la gracia de amar la cruz?
-¿Me he salido de la voluntad de Dios por evitar la cruz?
-¿Uno mi cruz a la de Cristo?: problemas, enfermedades, responsabilidades, personas, mi edad, mi vocación...
-¿Busco la satisfacción de todas mis necesidades físicas y emocionales o se mortificarme por amor a Jesús?.
-¿Me uno a la cruz del que sufre?; ¿Me sacrifico para amar?.
Confesión
-¿Rechazo el pecado aunque este sea aceptable según la cultura?; ¿He pensado o actuado ligeramente como si la rectitud de los santos es "exageración"?
-¿He evitado la ocasión de pecado: ambientes, programas, malas amistades...?
-¿Busco que Dios me enseñe mi pecado (también pecados viejos y olvidados)?.
-¿Reconozco y reparo con responsabilidad mis pecados y faltas o me justifico?
-¿Cuándo me corrigen, lo agradezco?.
-¿Cuándo fue mi última confesión?, ¿Minimicé el pecado por pena?; ¿han habido cambios?.
-¿Hice una confesión completa o escondí algo?
-¿Hay algo (hábito, herida, complejo) que el enemigo usa para su provecho?; ¿Qué hago para permitirle a Dios que me libere?
-¿Debo reconciliarme con alguien y no lo he hecho?
María
-¿Me he consagrado a Ella y, si lo he hecho, vivo mi consagración plenamente? -¿Cómo?
-¿Acepto su cuidado maternal?; Me dejo formar por ella? -¿Cómo?.
-¿Recurro a ella en oración, medito su vida?.
Relaciones con otros
-¿Están todas mis relaciones a la luz del Señor: amorosas, castas, sanas y sinceras?
-¿Guardo odios o enemistades?
-Peleas, rivalidades, violencias, ambiciones, discordias, sectarismo, disensiones, envidias, ebriedades
-¿He sido fiel a los compromisos con mis hermanos y con otros?; ¿Estoy creciendo en estos compromisos?
-¿Soy confiable en el hogar, grupo, trabajo...?; -¿Cumplo mis promesas, compromisos, guardo confidencialidad?
-¿Busco la unidad en el Señor? (Fil. 2, 1-11, 1 Cor. 10,17)
-¿Soy servicial?
-¿Soy atento sin ser curioso?
-¿Soy prudente en lo que hablo y como actúo?
-¿Soy agradecido por el servicio de rutina que recibo?
Honrarás a tu padre y a tu madre (Cuarto mandamiento).
En el Hogar 
-¿Obedezco, cuido y honro a mis padres según mi edad y sus necesidades?
-¿Pongo malas caras?
-¿Doy tiempo a la familia?; ¿Cenar juntos?; ¿Diversiones?
-¿Hospitalidad?
-¿Relación con hermanos?
-¿Responsabilidad en los estudios?
-¿Ayuda económica al hogar según necesidad?
Casados: (además de lo mencionado)
-¿Protejo mi casa y los míos de las malas influencias del ambiente? ¿Cómo?
-¿He manipulado con mis estados de ánimo y enfados para que se haga lo que quiero?
-¿Permito que otros (padres, amigos) manipulen o se antepongan al matrimonio? .
-¿Honro y respeto a mi esposo/a en todo momento?
-¿He compartido con mi esposo/a la visión para la familia?; ¿le escucho con interés?;
-¿Le expreso amor, cariño y respeto a mi esposo/a?;
-¿Con mis hijos?
-¿Detecto los problemas y los enfrento con sabiduría?
-¿Qué medidas tomo para que mi casa sea un hogar?
-¿Soy responsable y ordenado con la economía?; ¿Les ayudo para que puedan orar, estudiar, descansar, ir a su grupo, cumplir sus responsabilidades?
Formación: de los hijos: ¿comparto con ellos, enseño y guío?, ¿escucho?, ¿disciplino con sabiduría?; ¿les doy buena educación para ser buenos cristianos?
No matarás. (Quinto Mandamiento)
¿De algún modo he matado o atentado contra la vida? (ej.: apoyo o participación en aborto, suicidio, conducir sin cuidado, actos irresponsables que ponen una vida en peligro, agresión, violencia, etc.? ¿He atentado contra la dignidad de alguien? ¿He calumniado, criticado y desprestigiado a otra persona? ¿He manchado la reputación de mi prójimo con mis palabras o acciones?
No cometerás actos impuros. (no adulterio, no fornicación) (Sexto Mandamiento)
-¿He buscado afectividad fuera del orden del Señor?
-¿Como distingo entre sentimentalismo y una auténtica relación de amor entre hermanos?; ¿Me relaciono según mi estado de ánimo o lo que edifica en el amor?
-¿Fantasias o actos impuros, conmigo mismo o con otros?
-¿Chistes, programas, actitud seductora, inmodestia en vestir?
-¿Obedezco el plan de Dios para la sexualidad en mi estado de vida?
No robarás (Séptimo mandamiento).
-¿De algún modo he robado?
¿Descuidando o no devolviendo propiedad ajena o común)?
¿Me aprovecho de mi puesto para beneficio personal?
No levantarás falsos testimonios ni mentirás (Octavo Mandamiento)
-¿Quién inspira mis palabras: Dios o mi ego?¿He querido dar mi opinión en todo?
-¿Digo la verdad?; ¿He revelado secretos; He juzgado (o chismeado)?
-¿Me he quejado buscando conmiseración o desahogo?
-¿He puesto mi atención a lo indebido
-¿He hablado lo que no edifica: chistes con groserías, hirientes a una raza, nacionalidad, etc.?
No consentirás pensamientos ni deseos impuros (Noveno Mandamiento)
- ¿He codiciado la mujer o el esposo de mi prójimo?
- ¿He mirado a un hombre a una mujer de manera impura?
No codiciarás los bienes ajenos (Décimo Mandamiento)
- ¿He deseado los bienes ajenos?
- ¿He sido evidioso?
- ¿He sido avaro?
- ¿He camido más de lo que necesito?
- ¿He sido orgulloso?

Obras de Misericordia
-Corporales: solidaridad con enfermos/ hambrientos/ sedientos/presos/ desnudos/ forasteros/ enterrar los muertos. ¿Veo a estos como hermanos por los que me entrego o estadísticas?.
-Espirituales: dar buen consejo/ corregir/ perdonar (¿guardo algún resentimiento?)/ consolar/ sufrir con paciencia las molestias del prójimo/ rezar por los vivos y los muertos.
-¿Estoy atento al dolor ajeno?; ¿Hago a acepción de personas según su apariencia?
-¿Vivo en sencillez?; -¿Imito a Cristo que fue pobre?, ¿soy libre de apegos materiales?
-¿Se refleja esto en mi actitud en las compras?; ¿me dejo llevar por antojos?; ¿cuales?
-¿Coopero con las obras de la Iglesia con verdadero sacrificio y amor o doy de mis sobras?
Evangelización
-¿Soy testimonio?; ¿Soy sal de la tierra y luz del mundo?
-¿Me esfuerzo de todo corazón para que Cristo sea conocido y amado por todos?
-¿Estoy en comunión con el espíritu misionero de la Iglesia?
-¿Llevo a mis amistades al Señor o dejo que ellas me arrastren al mundo?
-Cuando evangelizo, ¿lo hago con seguridad o como si fuera una opinión cualquiera?; ¿Respondo al Espíritu o me paraliza el ´que dirán´?
Dominio de las Emociones: Resentimientos, caprichos, impulsos, miedos....
-¿Cuáles son mis emociones mas salientes?; ¿Las someto al Señor para encausarlas para el bien? ¿de que forma están afectando mi comportamiento?
-¿Busco primero mi interés y comodidad o servir con amor?

PAUTAS PARA ELEGIR EL COLEGIO DE TUS HIJOS


Pautas para elegir el colegio de tus hijos 
Proyecto educativo

Proyecto educativo y línea pedagógica, es uno de los aspectos más relevantes en que los padres deben fijarse


Fuente: creciendoenfamilia.com



 

Miles de familias tomarán durante los próximos días una de las decisiones más trascendentales para el futuro de sus hijos: tendrán que decidir el colegio donde estudiarán los años venidores. De hecho, los centros educativos abren sus puertas para que los padres y madres puedan conocer de más cerca la escuela. Y es que, como aseguran los profesores de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universistat Oberta de Catalunya Guillermo Bautista y Beni Gómez-Zúñiga, «es fundamental que las familias se adentren entre las paredes del centro, no solo para ver qué características físicas tienen las instalaciones sino para conocer de primera mano el modelo educativo que hay detrás».
«Tener más ordenadores, aprender inglés desde muy pequeños o ir con un uniforme muy bonito no es garantía de nada desde el punto de vista pedagógico», aseguran estos expertos. Por este motivo, Bautista y Gómez-Zúñiga han elaborado unos consejos prácticos que pueden ayudar a elegir el centro educativo más adecuado para su hijo:
1. Situación económica y situación geográfica. Estos son los condicionantes previos que las familias deben tener claros en un primer momento y que ayudarán a restringir el abanico de posibilidades en la elección de la escuela. «Es necesario contemplar cuál es la capacidad económica real de la familia y el lugar de residencia o de trabajo de los padres y madres. Así se hará posible la compatibilidad y la coordinación entre los miembros de la familia de la manera más relajada posible», recomiendan los profesores.
2. Proyecto educativo y línea pedagógica. «Es uno de los aspectos más relevantes en que los padres deben fijarse», según estos expertos. Hay que informarse de los proyectos didácticos que se desarrollan en el centro o en los que la escuela participa, cómo agrupa a los estudiantes, cómo se trabajan diferentes áreas, cuál es el papel de los deberes en la dinámica didáctica de la escuela, etc. En definitiva, «es muy importante hacer todas las preguntas que hagan falta respecto a su contenido (tanto de lo que hay como de lo que no encontramos) y valorar si como familias nos sentimos identificados», afirman.
3. El equipo de maestros y la dirección. Según Bautista y Gómez-Zúñiga, «este aspecto es uno de los más determinantes para la experiencia educativa de los niños y niñas». Es recomendable observar si el equipo de maestros y la dirección trabajan coordinadamente, cuál es el valor que le dan a su trabajo, si entienden su actuación educativa como un proceso global e integral, que va mucho más allá de un ámbito de conocimiento o de su asignatura. «Es importante que el profesorado hable a las familias de educación y de desarrollo integral de la persona, más allá de la importancia de las matemáticas, la historia o el lenguaje», explican estos profesores, y también hay que «poner aten, 1º de ESO, etc.».
4. Titularidad del centro: público, privado o concertado. Hay que entender qué significa que un centro sea público, concertado o privado, confesional o no, y decidir en consecuencia. En este sentido, «quizás lo más conveniente es ser coherente con los principios y valores de cada familia», apuntan los expertos. A veces las familias se ven sorprendidas por determinadas actividades de la escuela, que no saben cómo interpretar o defender ante sus hijos. «Si la familia comparte los principios de una escolarización, por ejemplo, pública, o confesional, será mucho más fácil que el hijo perciba el compromiso de la familia y la escuela en una misma dirección, en la que él es el protagonista», aseguran.
5. Conocer la comunidad de alumnos. Aparte de averiguar qué número de alumnos y cuántas líneas tiene la escuela, «es importante saber si un centro tiene una comunidad de alumnos muy homogénea o, al contrario, heterogénea», recomiendan estos especialistas porque, «sin duda, un alumnado diverso reflejará mucho más en la práctica lo que es la sociedad, y la experiencia educativa del alumnado también puede llegar a ser mucho más rica».
6. Emplazamiento y entorno de la escuela. Es aconsejable saber el camino que el niño tendrá que recorrer para ir a la escuela, cuál es y cómo es el barrio donde está el centro educativo, las características de las calles, la regulación del tráfico y las características de la población. Además, los profesores recomiendan poner atención «en los equipamientos y servicios cerca del centro y en las entidades o asociaciones del entorno que colaboran de forma activa con la escuela».
7. Las instalaciones. No tienen que ser determinantes, pero es conveniente que el centro disponga de espacios apropiados para el ocio, el descanso, el aprendizaje, etc. Más allá de los aspectos más físicos del aula (el tamaño, la luz, el tipo de mobiliario, su comodidad, seguridad, etc.), hay que observar aquellos que tienen más que ver con lo pedagógico: cuáles son los materiales y recursos que se utilizan y de qué forma, cómo están dispuestas las mesas y las sillas, qué espacio ocupa el profesor, etc. En este sentido, hay que «saber entrever si se incentiva la responsabilidad y la autonomía para conseguir un comportamiento apropiado del alumnado más que la prohibición como elemento principal para conseguir las actitudes deseadas o, mejor dicho, inhibir las no deseadas», explican los profesores.
8. Actividades complementarias. «Hoy en día hace falta que la escuela sea un ente abierto al entorno y entienda la educación como un proceso comunitario, y por eso hay que tener en cuenta cuáles son las actividades complementarias que ofrece el centro y qué articulación tiene con el resto del contexto sociocomunitario y los diferentes agentes educativos», apuntan Bautista y Gómez-Zúñiga. Estos expertos recomiendan «fijarse en si estas actividades se plantean con seriedad y rigurosidad, puesto que a veces son meramente un “parking infantil”, y desde el punto de vista educativo pueden ser igual o más importantes que las horas que los niños y las niñas pasan en la escuela en horas lectivas». Y es que «educación solo hay una, y es importante que toda la influencia educativa que reciben los niños esté compartida, coordinada y articulada al máximo».
9. Dejarnos aconsejar, pero con límites. Para los padres puede ser una estrategia que los ayude a tomar una decisión. «Es importante saber lo que dicen otras personas de la escuela, especialmente las familias y los alumnos que están, pero debemos tener en cuenta que hace falta discernir muy bien cuáles son los criterios a partir de los que los demás se hacen su opinión», advierten.
10. Cómo es nuestro hijo y nuestra familia. Una vez se han revisado las opciones anteriores, los profesores recomiendan «mirar al hijo y a la propia familia y ver cuál es la escuela que mejor puede responder a su carácter, su idiosincrasia, y cuál es la que más le puede ayudar a crecer y desarrollarse como persona». Para estos expertos es básico «no olvidar que los niños van a la escuela cada día para ser felices y pasárselo bien», y es que «son los adultos los que piensan en términos de desarrollo integral, de socialización, de inversión de futuro, etc.».
Después de la búsqueda de información y de haberla valorado, los padres tendrán que escoger en consecuencia. «Y, una vez tomada la decisión, deberán mostrar confianza en su criterio y mostrar confianza en sus hijos e hijas, porque serán ellos los que acabarán de hacer posible que la opción sea un éxito», concluyen Bautista y Gómez-Zúñiga.

LA IGLESIA CATÓLICA EN ÁFRICA

La Iglesia católica en África
Descripción de la Iglesia de Africa, la más joven y creciente de todas las Iglesias


Por: La Misión en África | Fuente: www.portalmisionero.com



Información general del continente africano
África vive castigada por la violencia. Las numerosas tribus que pueblan el continente se enfrentan a menudo en sangrientas guerras.
Otro problema que azota al continente africano es el racismo que provoca enfrentamiento entre negros y blancos. Muchos negros son tratados como esclavos, aún cuando nuestro mundo se jacta de haber abolido la esclavitud.
Muchos países africanos han alcanzado su independencia recientemente, pues fueron víctimas del colonialismo europeo durante siglos, lo que ha provocado una gran opresión económica del continente, y un desarraigo cultural.
La pobreza es bastante marcada en este continente. De los 47 países menos desarrollados del mundo, 31 son africanos.
La Iglesia en África
Los países del norte de África, en los primeros siglos antes de la llegada de los musulmanes, fueron la patria de los fundadores del monaquismo, de grandes teólogos y escritores como Orígenes, San Atanasio, Tertuliano, San Cipriano, San Agustín, además de tres papas.
Actualmente, la Iglesia Católica es minoritaria en África. Tan sólo el 14,9% de la población africana es católica.
En el siglo XIX, Dios suscitó grandes misioneros, llegados de Europa, que evangelizaron el continente africano. Entre ellos destaca Daniel Comboni. 
La Iglesia de África es la más joven y creciente de todas las Iglesias. Este crecimiento se realizó muchas veces en medio de luchas y persecuciones. Muchos cristianos testimoniaron su fe con el sacrificio de la vida.
Hay muchos obispos, sacerdotes y religiosos autóctonos; también hay un gran número de laicos comprometidos y catequistas que son los principales animadores de las comunidades cristianas.
Actualmente, la Iglesia mantiene en el continente: 964 Hospitales, 5.018 Dispensarios, 270 Leproserías, 655 Hogares para ancianos y minusválidos, 791 Orfanatos y 2.036 Jardines de Infancia
África envía 2.585 misioneros; recibe 14.748 misioneros
África en cifras
Cantidad de países: 53
Superficie: 30.272.922 km2
Población: 765.800.000
Población urbana: 37%
Lenguas: 2.011 (30% de las lenguas del mundo)
Expectativa de vida: 50,7 años
Mortalidad Infantil: 98,6 de cada mil nacidos vivos.
Sin agua potable: 46,6%
Adultos alfabetizados: 57,9%
Producto Bruto Interno: 537.247 millones de dólares
Renta per cápita: 722 dólares

Panorama religioso en África
Cristianos
  * Católicos: 112.871.000
  * Protestantes: 176.098.000
  * Ortodoxos: 32.880.000
352.538.000

14,9%
23,2%
4,3%
46,50%
Musulmanes
306.606.000
 
40,50%
Religiones Tradicionales
90.365.000
 
11,90%
Hinduistas
2.378.000
 
0,30%
Judíos
290.000
 
0,03%
Budistas
136.000
 
0,01%
Otros
4.587.999
 
0,70%

La Iglesia católica ha experimentado un crecimiento espectacular en África. Vive un momento de especial importancia, en el que se juega la autenticidad de su seguimiento evangélico y de su servicio.
De los 750 millones de habitantes africanos, 123 millones son católicos, cifra que supone un crecimiento espectacular, si se compara con el millón que eran a comienzos de este siglo o los 24 millones de 1960. Desde ese mismo año hasta el 2.000 los cardenales han pasado de 1 a 14, los obispos nativos de   40 a 405, los sacerdotes de 2.000 a 15.535. Los seminaristas mayores son casi 17.000 y, los catequistas 343.000.
Se ha traducido la Biblia a múltiples lenguas locales; se han formado miles de líderes, se han abierto escuelas, hospitales, centros de formación agrícola; se han organizado estructuras parroquiales, diocesanas e internacionales.
África - cuyos habitantes se distinguen especialmente por su amor a la vida y por su capacidad de gozar de ella - es hoy como un Israel que exige liberación del Egipto de las guerras, de las epidemias, del analfabetismo, de la falta de respeto a los derechos humanos, de las multitudes de refugiados; es como el ciego Bartimeo que grita a Jesús cuando siente que pasa. La Iglesia Católica ha recogido el grito por la vida, al afirmar en su mensaje sinodal "Cristo, nuestra Esperanza, está vivo y nosotros viviremos".  
La Iglesia Católica vive en África un momento de especial importancia en el que se juega la autenticidad de seguimiento evangélico y de su   servicio. Hay algunos desafíos urgentes:
1.- Anunciar la Palabra sin desmayo.
2.- Constituirse como familia de Dios.
3.- Constituirse como "familia de Dios en África", es decir, inculturada.
4.- Al servicio de su pueblo. África todavía necesita de nuestro apoyo para convertirse en la nueva patria de Cristo. Nuestra oración y aporte económico es vital para conseguir este objetivo.

Imagen: A. Ruiz
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