miércoles, 23 de marzo de 2016

MEDITACIÓN DE MIÉRCOLES SANTO


Miércoles Santo


¿Qué hizo hoy Jesús? Jesús se queda en Betania en una vigilia de oración.

Simón, el leproso que había sido curado por Jesús, invita al Señor a comer en su casa, por lo agradecido que le estaba. Mientras están comiendo, entra en la casa una mujer del pueblo llamada María; rompe un frasco de perfume carísimo y lo echa a los pies del Señor. Los besa y los seca con sus cabellos. A Jesús le gustó ese detalle de cariño.

Es entonces cuando Judas busca a los jefes del pueblo judío y les dice: "¿Qué me dais si os lo entrego?". Ellos se alegraron y prometieron darle dinero.

¿Eres agradecido como Simón por las veces que a ti también te he curado de tus pecados? Cada vez, después de confesarte, dale gracias por haberte perdonado.

A Jesús le gustará que hoy tengas algún detalle de cariño con Él, como María. Piensa ahora uno concreto y regálaselo ya.

Meditación
Señor Jesucristo, tú padeciste por nosotros. Tú padeciste también por mí.

Yo no sé por qué tuviste que asumir ese martirio. Pero, reconozco en él tu amor hacia nosotros, el cual conservaste hasta el final.

Tú hubieras podido huir de la necedad de los hombres. Por ello, cuando considero tu pasión, me sorprendo de tu amor por mí.

Entregaste tu vida por mí.  Fue por mí también, que te ofreciste. Yo soy valioso ante tus ojos.  Por ello, quiero meditar sobre tu amor en estos días antes de la pascua, tal como él viene a mi encuentro desde tu pasión.

Pero tu pasión quiere abrirme los ojos también ante el sufrimiento propio y el de las personas a mi alrededor.

Tú me muestras un camino para aceptar todo aquello que me sucede diariamente.  Ello debe abrirme al misterio de tu amor insondable.

No sé por qué me asalta el sufrimiento, ni tampoco pienso acerca de ello. Te lo ofrezco y te ruego:

Cura tú lo que está roto en mí y abre mi corazón para ti. Abre mi corazón también para quienes me rodean, para lo que sufren su propia causa o porque los ha golpeado y quebrantado una desgracia.

Te entregaste en la pasión para estar junto a nosotros en todo lugar, también allí donde Dios, aparentemente, está ausente.

Transforma mi sufrimiento y el de este mundo en un espacio de perdón y de vivencia del amor que no puede ser destruido por nada.  Amén.


*Material de internet

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...