jueves, 30 de junio de 2016

LA CURACIÓN DEL PARALÍTICO


Curación del paralítico
Milagros de Jesús



Mateo 9, 1-8. Tiempo Ordinario. Nos sentiremos igual, curados, cuando el sacerdote nos da la absolución de nuestros pecados. 


Por: Jaime Rodríguez | Fuente: Catholic.net 



Del santo Evangelio según san Mateo 9, 1-8 
Subiendo a la barca, pasó a la otra orilla y vino a su ciudad. En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «¡ Animo!, hijo, tus pecados te son perdonados». Pero he aquí que algunos escribas dijeron para sí: «Éste está blasfemando». Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: "Tus pecados te son perdonados", o decir: "Levántate y anda"? Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados - dice entonces al paralítico : "Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa"». Él se levantó y se fue a su casa. Y al ver esto, la gente temió y glorificó a Dios, que había dado tal poder a los hombres. 

Oración introductoria
Jesús, me acerco a Ti, en este rato de oración, como el paralitico del Evangelio que fue llevado a tu presencia. Soy como un inválido, sin tu gracia estoy imposibilitado para realizar cualquier obra buena. Rompe, Señor, con todas mis parálisis, hazme ponerme en marcha para predicar la Buena Nueva de tu amor.

Petición
Señor, estoy dispuesto a dejarme sanar por Ti, creo que tienes el poder para cambiarme por dentro, cúrame Jesús.

Meditación del Papa
El sacramento de la penitencia ha sido, a menudo, el centro de reflexión de los pastores de la Iglesia, por su gran importancia en el camino de la vida cristiana, ya que "toda la fuerza de la Penitencia consiste en que nos restituye a la gracia de Dios y nos une a Él con profunda amistad". La Iglesia, continuando el anuncio de perdón y reconciliación, proclamado por Jesús, no cesa de invitar a toda la humanidad a convertirse y a creer en el Evangelio. Así lo dice el apóstol Pablo: "Nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo, os pedimos que os reconciliéis con Dios". Jesús, con su vida anuncia y hace presente la misericordia del Padre. Él no ha venido para condenar, sino para perdonar y salvar, para dar esperanza incluso en la oscuridad más profunda del sufrimiento y del pecado, para dar la vida eterna; así, en el sacramento de la penitencia, en la "medicina de la confesión", la experiencia del pecado no degenera en desesperación, sino que encuentra el amor que perdona y transforma. Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada mundial del enfermo, 11 de febrero de 2012.

Reflexión
Golpea ver que Jesús frente a esta escena se comporta de modo inesperado y sorprendente. Aquellos hombres usaron su técnica para superar el obstáculo de la altura y la gran muchedumbre que circundaba la casa donde estaba el maestro. Encaramarse al techo, destaparlo, tal vez sin el permiso del dueño, bajando luego con sogas la camilla con el enfermo. Es una operación que comporta una cierta dosis de riesgos y una buenos ánimos y determinaciones. Lo han hecho para ayudar a este querido amigo, dado que Jesús, "el hombre de los milagros", lo curará definitivamente. Y ¿qué es lo que le dice Cristo? "Acércate", lo mira, lo conforta y le dice "te son repuestos tus pecados".

Para este Maestro la enfermedad más grave y urgente del paralítico no es su enfermedad física sino su enfermedad del alma, el pecado. Y no sólo, porque para Jesús, la parálisis física es más fácil de curar que la apatía del alma que no se abre a la fe, al amor del Padre. Ciertamente, el Creador del universo puede curar absolutamente todas las enfermedades "patologías". Pero para la curación de las enfermedades espirituales, es necesaria la colaboración espontánea y sobre todo libre del "paciente" porque Dios no puede ir en contra de nuestra libertad.

La muchedumbre, llena del temor de Dios, nos dice el evangelista san Mateo, se fue dando gracias a Dios por el regalo concedido a aquel hombre. ¿No nos sentimos de igual forma nosotros, cuándo recibimos del sacerdote la absolución de nuestros pecados, después de una eficaz confesión?

Propósito
Incluir en mi agenda de actividades del mes mi próxima confesión.

Diálogo con Cristo
Señor Jesús, el paralitico, y quienes lo llevaban, buscan el alivio físico, no el espiritual, que primero les ofreces, por ser lo que realmente importa. Frecuentemente mi oración se centra en pedirte bienes o soluciones a problemas que nada tienen que ver con mi bien espiritual, personal o de mi familia. Sólo contigo puedo levantarme para ver lo que realmente importa en esta vida, sólo con tu gracia y misericordia puedo liberarme del pecado, ayúdame a vivir la abnegación y a ver en cada dificultad una oportunidad para santificarme.

martes, 28 de junio de 2016

ARRIESGAR LA VIDA POR JESUCRISTO


Arriesgar la vida por Jesucristo
Las siervas del Hogar de la Madre dan la vida por Jesucristo en contra del propio instinto de supervivencia


Por: Marta Peñalver | Fuente: revistamision.com 



Dar la vida por Jesucristo en contra del propio instinto de supervivencia es algo que nos puede resultar difícil de comprender, pero es justo lo que hicieron las siervas del Hogar de la Madre en Ecuador durante el terremoto del pasado 16 de abril; un hecho que demuestra que su amor por Jesús y su vocación al servicio de la Iglesia van más allá de lo humanamente comprensible.

El Hogar de la Madre es una congregación que nació a los pies de la tumba de San Pedro, en Roma, en 1982, cuando seis chicas se comprometieron a guardar fidelidad al Papa. Desde entonces, una gran familia de siervos, siervas y laicos del Hogar de la Madre, repartidos en comunidades en España, Italia, Portugal y Estados Unidos, viven unidos en espíritu bajo las tres misiones que tienen encomendadas: la defensa de la Eucaristía, la defensa del honor de nuestra Madre, especialmente en el privilegio de su virginidad, y la conquista de los jóvenes para servir a Jesucristo.

Dar la vida por la Eucaristía


El pasado 16 de abril 2016, a las 18:58 de la tarde, la tierra tembló en Ecuador. El seísmo, de 7,8 grados de magnitud en la escala de Richter, afectó gravemente al colegio Sagrada Familia que las siervas del Hogar de la Madre tienen en Playa Prieta (Ecuador). En el instante en que la tierra comenzó a moverse, las hermanas entendieron lo que estaba sucediendo e, instintivamente, trataron de protegerse pero la hermana Estela,superiora de la comunidad, sintió un impulso más allá de lo humanamente comprensible: corrió a la capilla a salvar la copa de la Eucaristía. Su amor y su fe en Jesús pudieron más que el instinto de supervivencia, y la hermana Estela pudo llevar hasta el final la misión que, como sierva del Hogar de la Madre, había recibido: defender la Eucaristía por encima de todo.
En pocos segundos, el edificio se derrumbó y quedó reducido a escombros. La hermana Estela vio cómo las paredes se desplomaban sobre ella. No pudo defenderse de los golpes que le propinaban los cascotes, ya que todo su cuerpo protegía al Señor. Finalmente, cayó violentamente en la planta baja y allí, abrazada al copón que portaba la Eucaristía, quedó sepultada, inmóvil. Un improvisado equipo de rescate formado por vecinos y conocidos se puso a trabajar y, al fin, consiguió liberar a cinco de las once jóvenes que habían quedado sepultadas. Hallaron a la hermana Estela abrazada al Santísimo y, mientras era trasladada a una casa cercana para recibir los primeros auxilios, entregó el copón, casi intacto, a los voluntarios que la habían rescatado. Estos hombres, vecinos de la zona, lo custodiaron hasta que, horas después, llegaron las hermanas de Guayaquil, quienes se emocionaron al conocer que el primer rescatado en Playa Prieta había sido el Señor en el Santísimo Sacramento.

ANTES DE JUZGAR A ALGUIEN, CONSIDERA ESTOS CONSEJOS


Antes de juzgar a alguien, considera estos consejos
¡Las personas usualmente necesitan más amor en los momentos en que menos lo merecen!


Por: Dave Willis | Fuente: Pildorasdefe.net | Dave Willis´s Blog, 



Es común juzgar a las personas basándonos solo en lo que vemos, pero nunca es correcto hacerlo.
Tal como Jesús nos enseñó, somos tan rápidos para ver los defectos en los demás, que nos cegamos a ver los propios. No es nuestro trabajo el juzgar los motivos o el corazón de cualquier persona; porque  incluso cuando lo hacemos, no podemos hacerlo bien porque no conocemos lo que pasa en la vida de la persona. Por ejemplo:
- Detrás de un hombre engreído con actitud a la defensiva, usualmente se encuentra un niño indefenso que fue hostigado, quien se prometió a sí mismo no volver a permitirlo cuando fuera grande, ni volver a ser una víctima otra vez.
- Detrás de una mujer que exhibe sus atributos físicos y su sexualidad, usualmente se encuentra una niña que fue ignorada, abusada o con falta de amor en su vida, a la que le atormentan pensamientos de quedar sola o no ser deseada.
- Detrás de un empresario avaricioso, usualmente se encuentra un niño que creció pobre y experimento la impotencia que la pobreza implica y que se prometió a sí mismo no volver a sentirlo o vivirlo otra vez.


- Detrás de un intelectual arrogante que se cree sabelotodo, se encuentra un niño o niña que se sintió estúpido en la escuela o impotente en otras áreas, que ahora quiere esconderse detrás de una careta de intelecto o grados académicos para retomar el control de su vida.
- Detrás de un criminal rudo, usualmente se encuentra un niño miedoso que creció rodeado de crimen, con una vida rota de la que no encontró salida para escapar esa suerte.
Obviamente el dolor del pasado de una persona no justifica su pecado presente, pero el conocer un poco más de su historia nos permite tener compasión y evita la tentación de hacer un juicio duro o injusto.
Aquí comento un ejemplo real y poderoso para dar ejemplo a lo que quiero decir:
Mi tía Laura es una de las personas más amables que puedes conocer. Tiene una alegría contagiosa y su risa inunda la habitación desde el momento que llega. Yo siempre sonrío al pensar en ella. Ella se da a querer a cualquiera que puede conocerla, pero no siempre fue así. De hecho, hubo un momento muy duro en su vida, en donde nadie hubiera podido conocerla como la persona alegre y cariñosa que hoy es.
Hace algunas décadas, ella fue adicta a la heroína, estuvo presa y tuvo relaciones disfuncionales con varios hombres muy peligrosos. Si alguien la hubiera conocido en ese momento de su vida, probablemente le habría sacado la vuelta en la calle. Nadie hubiera querido acercársele. La hubieran juzgado como “adicta” y “criminal”, y en la superficie, el juicio hubiera sido correcto, pero hay algo más en su historia de lo que se podía apreciar a simple vista.
Estoy seguro que su perspectiva cambiaría si conocieran más sobre ella. No siempre fue una adicta, de hecho, el tiempo oscuro en su vida quedó determinado por un momento decisivo, un día que cambió su vida para siempre. Yo solo tenía cinco años, pero lo recuerdo como si fuera ayer. Lo recuerdo porque fue el primer día en que vi a mi padre llorar.
La tía Laura y su familia estaban disfrutando de un hermoso día de verano en un lago. Su hija, Tina, se asomó a un lado de la barca en que se encontraban para observar el agua, cuando se resbaló y cayó al agua. Su padre, mi tío Dean, escuchó cuando ella cayó y por instinto hizo lo que cualquier padre hubiera hecho: se aventó detrás de ella. Ninguno de ellos sabía nadar por lo que ambos se ahogaron ese día.
Unos días después se realizó el funeral, tan desgarrador, que quisiera que ninguna familia tuviera que pasar por ello. El tío Dean y Tina fueron colocados en el mismo ataúd, y cuando mi tía vio el cuerpo de su esposo sosteniendo al de su hija, algo dentro de ella se quebró. Era el tipo de dolor que ningún corazón humano puede resistir. Después, cuando ella decidió insertar la aguja de la droga por primera vez, no lo hizo para sentirse drogada, sino que lo hizo para adormecer su dolor. Ahora, ¿Su tragedia justifica su pecado? No. Pero conocer su historia cambia la perspectiva, ¿No es cierto?.

Los que más sufren merecen nuestra comprensión

Siempre es un error pecar y nunca debemos justificar nuestros pecados ni los de cualquier otra persona, pero, historias como las de mi tía Laura nos recuerdan que las personas que más sufren en este mundo merecen nuestro amor y comprensión, no nuestro juicio. Necesitan nuestro apoyo, no nuestra condena. Fue Madre Teresa de Calcuta quien conmovedoramente dijo: "Es imposible juzgar a alguien y al mismo tiempo amarlo".
Por lo tanto, la próxima vez que veas que alguien se comporta de la peor manera en que resulta imposible amarlo o amarla (Y todos lo hemos sido alguna vez en nuestra vida), trátalo con compasión. ¡Las personas usualmente necesitan más amor en los momentos en que menos lo merecen! No nos corresponde juzgar a las personas, arreglarlas o cambiarlas. Solo podemos amarlos y confiar en que Dios obrará en ellos para hacer el resto.

SÁLVANOS, SEÑOR, NOS HUNDIMOS¡¡¡¡

¡Sálvanos, Señor, nos hundimos!

Tiempo Ordinario



Mateo 8,23-27. Tiempo Ordinario. Quiero encontrar en ti la serenidad y el equilibrio entre lo que puedo hacer por mí solo y lo que ya corresponde a tu amor.



Por: Samuel Hurtado | Fuente: Catholic.net 




Del santo Evangelio según san Mateo 8,23-27
Después Jesús subió a la barca y sus discípulos lo siguieron. De pronto se desató en el mar una tormenta tan grande, que las olas cubrían la barca. Mientras tanto, Jesús dormía. Acercándose a él, sus discípulos lo despertaron, diciéndole: «¡Sálvanos, Señor, nos hundimos!». Él les respondió: «¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe?». Y levantándose, increpó al viento y al mar, y sobrevino una gran calma. Los hombres se decían entonces, llenos de admiración: «¿Quién es éste, que hasta el viento y el mar le obedecen?».

Oración introductoria
Jesucristo, muchas veces no comprendo muchas cosas que me suceden ni sé explicar los problemas que surgen en mi vida diaria. Tú eres Dios, y duermes en la barca de mi alma si yo te soy fiel; por eso necesito tu ayuda, para confiar en ti, aunque duermas y parezca que "no te enteras de mi vida". Dame ese poco de fe que le faltó a los apóstoles, pues aun dormido, Tú eres el Dueño del universo. Oh, Jesús, calma la tempestad de mis tentaciones y de mis dificultades y, entonces, yo podré ver de una manera diferente tu voluntad.

Petición
Dulce Jesús, aunque muchas veces no comprendo las circunstancias que vivo, yo me acojo a ti para ver en todas ellas tu mano amorosa y protectora. Que sepa decir, desde hoy, hágase como quieras, pues la misma tormenta obedece a tu amor.

Meditación del Papa Francisco
La situación que se da sobre el barco es el miedo. Cuando hay una gran agitación en el mar, el barco se cubría por las olas. ‘¡Sálvanos, Señor, que estamos perdidos!’, dicen. ¡El miedo! Incluso aquella es una tentación del diablo: tener miedo de avanzar en el camino del Señor.
Hay una tentación que dice que es mejor quedarse aquí, donde estoy seguro. Pero esto es el Egipto de la esclavitud. Tengo miedo de seguir adelante, tengo miedo de ir hacia donde me llevará el Señor. El temor, sin embargo, no es un buen consejero. Jesús muchas veces, ha dicho: ¡No tengan miedo! El miedo no nos ayuda.
Cuando Jesús trae la calma al agitado mar, los discípulos en la barca se llenaron de temor. Siempre, ante el pecado, delante de la nostalgia, ante el temor, debemos volver al Señor. Mirar al Señor, contemplar al Señor. Esto nos da estupor por un nuevo encuentro con el Señor. ‘Señor, tengo esta tentación: quiero quedarme en esta situación de pecado; Señor, tengo la curiosidad de saber cómo son estas cosas; Señor, tengo miedo’. Y ellos vieron al Señor: ‘¡Sálvanos, Señor, estamos perdidos!' Y llegó la sorpresa del nuevo encuentro con Jesús. No somos ingenuos ni cristianos tibios, somos valientes, valerosos. Somos débiles, pero hay que ser valientes en nuestra debilidad. Y nuestro valor muchas veces debe expresarse en una fuga y no mirar hacia atrás, para no caer en la mala nostalgia. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 2 de julio de 2013, en Santa Marta).
Reflexión 
Uno de los puntos más comunes en la vida: la incertidumbre de lo que nos pasa o pasará. En esto, se distinguen quienes no tienen fe de los creyentes: se preocupan demasiado en qué comerán o ganarán el día de mañana, mientras que el cristiano se prepara para el futuro viviendo rectamente el presente. Dios nos va poniendo en el camino las soluciones; pero sólo las vemos a largo plazo. Es aquí donde entra nuestra fe: hoy, quizá, nos atrapa la estrechez económica o la muerte de un ser querido… sin embargo, Dios lo permite, porque de ello sacará un bien mucho mayor. Y mientras no alcanzamos a ver el "porqué", Cristo nos acompaña y su sola presencia y nuestra oración nos darán la fuerza para llegar a ser felices con Él.

Propósito
Hoy dedicaré en medio de mis ocupaciones habituales, 10 minutos para hablar con Cristo, pidiéndole el regalo de confiar más en Él.

Diálogo con Cristo
Jesús, desde hoy quiero vivir viendo más allá de lo que veo. Sé que dificultades siempre he de tener y que me enfrentaré con tormentas y con baches en el camino. Pero Tú vas a mi lado. Ojalá no te despierte con mis quejas inútiles. Inútiles, porque Tú sabes lo que me sucede y te propones arreglarlo, y eso desde que moriste por mí. Por supuesto, dame la fe necesaria y la voluntad para resistir en el barco aunque éste se tambalee de aquí a allá. Jesús, no quiero preocuparme excesivamente por el futuro, pues aún no existe. Más bien quiero encontrar en ti la serenidad y el equilibrio entre lo que puedo hacer por mí solo y lo que ya corresponde a tu amor.


Creo, Señor, pero que crea con más firmeza (San Clemente XI, Oraciones)

QUÉ DIJO EL PAPA FRANCISCO SOBRE LUTERO Y LA CORRUPCIÓN EN LA IGLESIA?


¿Qué dijo el Papa Francisco sobre Lutero y la corrupción en la Iglesia?



ROMA, 28 Jun. 16 /  (ACI).- Durante la rueda de prensa que concedió en su viaje de retorno de Armenia a Roma, el Papa Francisco contestó a una pregunta sobre la posibilidad de levantar la excomunión a Martín Lutero, en ocasión del próximo viaje del Santo Padre a Suecia por los 500 años de la llamada Reforma protestante.

Lo dicho por el Santo Padre ha sido manipulado por algunos medios. A continuación presentamos la respuesta completa del Papa Francisco en la rueda de prensa del domingo 26 de junio:

“Yo creo que las intenciones de Martín Lutero no eran equivocadas, era un reformador. Tal vez algunos métodos no eran los justos, pero en ese tiempo si leemos por ejemplo la historia de Pastor, un obispo alemán, que se convirtió cuando vio la realidad, se hizo católico.


En ese tiempo la Iglesia no era un modelo de imitar, había corrupción en la Iglesia, había mundanidad, el apego al dinero, al poder, y por esto él protestó.

Él era inteligente, ha hecho un paso adelante justificando porqué lo hacía, y hoy luteranos y católicos, protestantes, todos, estamos de acuerdo con la doctrina de la justificación, en este punto tan importante él no se ha equivocado.

Pero él ha hecho una medicina a la Iglesia, y luego esta medicina se ha consolidado en un estado de cosa, en un estado de disciplina, en una forma de creer, de hacer, en un modo litúrgico, y además no estaba solo, estaba Zwingli, estaba Calvino, cada uno distinto al otro, y detrás de ellos, quienes estaban, los príncipes.

Debemos meternos en la historia de ese tiempo. Es una historia no muy fácil de entender y luego fueron avanzando las cosas, hoy el diálogo es muy bueno, ese documento sobre la justificación creo que es uno de los documentos ecuménicos más ricos, más profundo, existen divisiones, dependen también de las Iglesias.

En Buenos Aires había dos iglesias luteranas, una pensaba de un modo, también en la misma iglesia luterana no hay unidad, pero se respetan, se aman, la diversidad es aquello que tal vez ha hecho tanto mal a todos y hoy buscamos retomar el camino para encontrarse después de 500 años. Yo creo que debemos rezar juntos, rezar. Por esto la oración es importante.

Segundo trabajar por los pobres, por los perseguidos, por tanta gente, los prófugos, tanta gente que sufre. Trabajar juntos, orar juntos y que los teólogos estudien juntos buscando. Este es un camino largo, larguísimo.

Una vez buscando he dicho, yo sé cuándo será el día de la plena unidad, ¿Cuál? el día después de la venida del Hijo del Hombre, porque no se sabe, el Espíritu Santo hará la gracia, y mientras tanto, orar, amarse y trabajar juntos. Sobre todo por los pobres, por las personas que sufren por la paz y tantas cosas por las que se está trabajando en conjunto”.

miércoles, 22 de junio de 2016

QUÉ GANO YO SIENDO CATÓLICO?

¿Qué gano yo siendo católico?
Fijar la atención en el aspecto de amor - sacrifico - resurrección - redención que es esencial en el Nuevo testamento


Por: Fray Nelson Medina, O.P. | Fuente: fraynelson.com 



Querido Padre Nelson, le escribo porque hoy tuve una conversación con un compañero de trabajo acerca de divinidad de Jesús y otros temas religiosos y me surgieron varias dudas que quisiera compartir con usted. Para mi compañero, como para Gandhi, lo verdaderamente importante es el sermón de la montaña. Las palabras allí pronunciadas por Jesús deberían ser la base de actuación de todo ser humano, por sus obras los conoceréis. ¿No deberíamos basarnos más en los hechos de las personas y menos en el discurso teológico que cada uno puede esgrimir? ¿De qué sirve ser, católico, musulmán, budista, etc. si mis obras no son buenas independientemente del discurso teológico que cada uno maneje? ¿Qué gano yo siendo católico?
Quiero abordar dos puntos básicos.
1. ¿Con qué criterio escogemos "lo verdaderamente importante"? Hay quienes piensan que lo esencial de Jesús es el Sermón de la Montaña pero otras personas creen que lo fundamental de él fue su manera de incluir a los marginados de su tiempo (niños, pobres, leprosos, mujeres, extranjeros...). Otros piensan que la clave está en el ejemplo de donación (pro-existencia) que él muestra; otros lo ven como un revolucionario social, en el sentido más profundo del término. Además, cada uno de los que así piensa puede "reducir" las otras perspectivas a la suya. Por ejemplo, el que todo lo ve en términos de proexistencia dirá que el Sermón de la Montaña es "sólo" una de las expresiones de proexistencia. El que cree que todo va en la línea social dirá ese Sermón es pura dinamita en una sociedad llena de privilegios y castas, y que por tanto no es tan fundamental.
Ahora bien, si uno va a los Evangelios mismos, es claro que el centro de gravedad está en la Pasión-Resurrección. Sin la Cruz y la Resurrección Jesús es un profeta entre otros, un Daniel o un Ezequiel más. También ellos llevaron vidas ejemplares. De hecho, un profeta como Eliseo hizo milagros fantásticos; Isaías está colmado de poesía; Jeremías se ofreció de intercesor por los pecados de su pueblo. Es la Cruz la que hace que Jesús sea Jesús. Esto no lo percibe fácilmente un hindú porque para ellos lo que prima es la enseñanza, y no en cuanto doctrina, sino en cuanto relato, en cuanto palabra que evoca e inspira. Jesús nos inspira pero no es por eso por lo que creemos en él, sino por su Sangre derramada en sacrificio por nuestro pecados. Gandhi parece que nunca fijó realmente su atención en ese aspecto de amor - sacrifico - resurrección - redención que sin embargo es esencial al Nuevo testamento.
2. Tengamos cuidado con las falsas alternativas. Una alternativa es falsa, por ejemplo, si nos presenta dos opciones y en realidad hay más de dos. Un ejemplo ayuda a entender. Hay gente que dice: "Para rezar mal, mejor no rezar". Ahí se parte de la base de que hay dos posibilidades: (a) Rezar mal; (b) No rezar. Sin embargo, uno ve que hay otra posibilidad: Rezar BIEN. Y cuando a uno le preguntan: ¿Cuál de estas TRES posibilidades es mejor: Rezar mal, Rezar bien, No rezar?, la elección es obvia.
Algo semejante sucede en la serie de preguntas que planteas al final del texto tuyo que transcribí, por ejemplo esto: "¿De qué sirve ser, católico, musulmán, budista, etc. si mis obras no son buenas independientemente del discurso teológico que cada uno maneje?" Lo que planteas es algo como que uno puede ser: (a) Católico con malas obras; (b) Cualquier cosa, con buenas obras. En ese planteamiento es evidente que el ser católico no añade. Pero ahí hay dos malentendidos: primero, que nuestro ideal NO es tener bonita doctrina y malas obras, sino doctrina cierta con obras buenas, santas. El segundo malentendido es que los pensamientos y las obras van como ruedas independientes. La Biblia nos deja ver, por el contrario, que de lo que abunda el corazón habla la boca, y también que el que medita el crimen obra la maldad.


Evidentemente las ideas justas son el ambiente natural de las buenas obras. Además, buenas obras no son sólo las que el catecismo llama obras de misericordia "corporales". Si una persona, como han hecho muchos comunistas, da pan al precio de enseñar a la gente a burlarse de la Providencia de Dios y de educarlos en la idolatría del Partido, ¿es eso una "buena obra"? Ser genuinamente buenos implica mucho más que portarse bien, ser empático y repartir bienes visibles. Ser bueno, en el fondo, es transparentar la bondad de Dios, y eso es lo que nos ha mostrado y lo que nos capacita para hacer Jesucristo. Se ve entonces cuándo tiene el que tiene la fe cristiana en sentido pleno, y la vive.

domingo, 12 de junio de 2016

LA PERFECTA CREACIÓN DE DIOS


La perfecta creación de Dios
Para conocer y amar a Dios con todo nuestro corazón es importante leer la Sagrada Escritura. 


Por: Pedro Mira | Fuente: https://catolicosconaccion.com 



“¿Quién soy yo?, ¿de dónde proviene el ser humano?, ¿qué es la vida?”
En el artículo anterior iniciamos un apasionante viaje por la biblia, por el conjunto de libros que los cristianos consideramos como “la palabra de Dios”; ubicándonos en el libro del Génesis, específicamente en el relato de la creación.
Cabe destacar que la biblia, como palabra de Dios, no es un libro de fábulas, de historias maravillosas y hasta increíbles, mucho menos es para la entretención, ni para explicarnos aspectos científicos, entre otras cosas. La Biblia, o Sagradas Escrituras es el conjunto de libros compilados por inspiración del Espíritu Santo, en la cual Dios nos habla de Él mismo, de los hombres, y de como Él se relaciona con ellos a lo largo de la historia. Por ende, cuando nos referimos a los relatos de la creación, Dios tiene como propósito instruirnos en la verdad, el amor y en la vida espiritual a través de un lenguaje asequible, con la finalidad que todo ser humano pueda reconocer su maravilloso poder, que tiene por centro su esencia, el AMOR.
Hay que recordar que Dios no habla como nosotros, con el sonido de la boca o con gestos corporales; Dios nos habla y se comunica con nosotros de diversas maneras: Por medio de nuestra propia conciencia, por medio de otras personas, por medio de la Iglesia, por medio de la oración, por medio de su Palabra y de muchas otras maneras. Por tal motivo, he decidido hablar de la creación en 2 partes; para que logremos reconocer que Dios nos habla hasta en los relatos que nos sabemos de memoria y que muy probablemente los hemos venido escuchando desde muy pequeños.
Con propiedad puedo asegurar que los relatos de la creación son la respuesta que encontró el pueblo de Israel a sus interrogantes, y que dicho sea de paso, el hombre actual las sigue teniendo. ¿Quién soy yo?, ¿de dónde proviene el ser humano?, ¿qué es la vida?, etc.


Como dije en el artículo anterior, publicado tiempo atrás, no pretendo entrar en aspectos teológicos, porque la finalidad de este artículo es descubrir las enseñanzas que se encuentran en los relatos de la creación, para saber qué es lo que Dios nos quiere dar a entender por medio de ellos.
Ahora bien, entrando en cuestión, una de las interrogantes más frecuentes acerca de los relatos de la creación es preguntarse ¿por qué dos historias? A continuación responderé esta interrogante de la manera más sencilla posible y sin entrar en mucho debate teológico para que podamos pasar a la sustancia del texto bíblico.
El libro del Génesis fue escrito entre los siglos X y IV a.C. y durante su redacción fue “modificado” por cuatro tradiciones, de acuerdo a las situaciones particulares que vivía Israel durante ese lapso de tiempo, con la finalidad de dar respuestas a los acontecimientos e interrogantes del pueblo desde la óptica de la fe. Estas tradiciones son: Yahvista (porque llaman a Dios, Yahvé), Elohista (llaman a Dios, Elohím), deuterocanónica y finalmente, la tradición sacerdotal.
El primer relato es de la tradición sacerdotal, se presenta como un poema litúrgico, una especie de canto, himno o credo, es una narración muy bien organizada, lo cual respalda la teoría que era básico en alguna celebración religiosa.
El segundo relato curiosamente, es más antiguo que el primero, procede de la tradición Yahvista, y probablemente fue redactado en tiempos del Rey Salomón. Este relato de la creación es más informal que el primero, menos ordenado, por consiguiente presenta un lenguaje más popular, pintoresco y familiar. Este relato también, presenta a un Dios que tiene un trato más amigable y cercano con su máxima creación, el hombre.
A continuación pasaremos a desglosar los versículos del texto y poder sacar las enseñanzas que nos deja el segundo relato de la creación (Gn 2, 4- 25).
– Gn 2, 4- 6: Lo primero que podemos identificar en este texto es que, Dios posee un nombre, Yahvé; esto complementa lo que mencionábamos acerca de las tradiciones presentes en la redacción del Antiguo Testamento, específicamente el Pentateuco (5 primeros libros de la biblia).  Contrario a lo que dice el primer relato de la creación, este nos presenta un lugar seco antes que todo fuera creado, en el capítulo anterior se narra que el espíritu de Dios se movía sobre las aguas.
La enseñanza que podemos sacar del texto es que Dios efectivamente es el que infunde la vida, porque al hablar del agua en forma de lluvia que hace brotar la vida, los arbustos, las plantas; el autor sagrado pretende reafirmar que el don de la vida es dado por Dios, lo interesante del relato es que muestra al hombre como colaborador de la vida. Dios hace llover, crea los manantiales, pero el hombre riega sus cultivos. Podemos afirmar que este relato presenta al hombre como un ser con capacidad de decisión, con libertad para poder cultivar, de poder llevar el agua adonde le plazca, el hombre es cooperador con la creación, contribuye en la formación de la vida que Dios regala. En este texto no vemos al hombre sometido por Dios y a sus reglas, en contraposición con lo que en la actualidad se pretende dar entender acerca de estos hermosos textos, para desacreditar tanto a Dios como la creencia religiosa.
– Gn 2, 7: Este versículo nos narra de manera diferente la creación del hombre con respecto a la lectura anterior. En el relato del capítulo 1, no dice como Dios crea al hombre, en cambio, este narra que toma polvo de la tierra y a partir de ahí lo ha forma. El pasaje pretende dar a enseñar que el ser humano posee una naturaleza corporal, por esa razón Dios toma polvo de la tierra, el polvo es el símbolo de nuestra naturaleza corporal, es con el que el escritor sagrado pretende demostrar que efectivamente somos materia. Pero, inmediatamente que Dios forma al ser humano del polvo de la tierra, insufla (sopla) en sus narices el aliento de vida, lo que quiere dar a entender el texto es que, además de tener una naturaleza corporal, también poseemos una espiritual. Entonces podemos decir que un individuo está dotado de una naturaleza corporal y de una naturaleza espiritual, por la primera somos imagen de Dios, ya que él nos pensó así; y por la segunda, somos semejanza de Dios, porque él no es un ser corpóreo, es un ser espiritual (1)
Por otro lado, analizando un poco más en este verso, específicamente cuando Dios “sopla” el aliento de vida. Nadie sabe en qué momento específico recibimos este soplo de vida, dice Eclesiastés 11, 5: “Tú no sabes por dónde llegó el espíritu al niño en el vientre de la mujer embarazada: otro tanto ignoras la obra de Dios tomada en su conjunto”.
Biológicamente la vida inicia con la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide, tenemos certeza de la parte corporal, pero el momento exacto de la parte espiritual la ignoramos, por tal Iglesia defiende la vida desde el vientre de la Madre, porque al privar a un feto de la vida, estamos rechazando ese “soplo de vida que Dios infunde en el ser humano, con el que somos imagen y semejanza de Dios, dotados de una dignidad humana desde el mismo instante de la concepción. Esta dignidad humana es infinitamente superior a los hechos o situaciones previas a la fecundación; porque la vida del ser humano está ligada a su misma dignidad.
– Gn 2, 8- 9: Estos versículos nos enseñan que la perfección de Dios ha llegado a tal grado, que toda la naturaleza cuenta con una armonía excepcional, y el ser humano, está insertado en este mundo sutilmente armónico. Lo realmente cautivante es lo que está en el medio del jardín, “el árbol de la vida” y “el árbol de la ciencia del bien y del mal”; en la mente del autor sagrado, el árbol de la vida es un símbolo del don de inmortalidad que Dios había conferido al primer hombre, y el árbol de la ciencia del bien y del mal, el símbolo de la línea divisoria de la ley moral entre el bien y el mal. De hecho, Adán y Eva, al tomar de la fruta de este árbol, conocieron prácticamente la distinción entre el bien y el mal; de ahí el nombre que le aplica el escritor de árbol de la ciencia del bien y del mal. (2)
– Gn 2, 10- 17: Los versículos 10 al 14 son una interpretación de la ubicación adonde el autor sagrado suponía que el jardín del edén había estado ubicado, probablemente era un área en la que él consideraba que se daban las condiciones idóneas para que el jardín del edén estuviese en tal latitud.
Al llegar a los verso 15 y 16, nos damos cuenta que al hombre Dios le concede dominio, autoridad y responsabilidad sobre todo lo creado; es decir, retomamos el concepto de jurisdicción que hablamos en el artículo anterior con el que autor sagrado refleja la supremacía del hombre como creación de Dios, y las responsabilidades que se derivan de esta supremacía. Dentro de las responsabilidades que Dios dejó al hombre sobresale la obediencia total al creador, pero esta obediencia no es impositiva, sino espera del hombre un actuar libre, recto; como aquel que se mantiene en fidelidad a quien ama por sobre todas las cosas. “Pero al mismo tiempo, el hombre debe someterse a la voluntad de Dios, que le pone límites en el uso y dominio de las cosas (cf. Gn 2,16 s.), a la par que le promete la inmortalidad (cf. Gn 2,9 Sg 2,23). El hombre, pues, al ser imagen de Dios, tiene una verdadera afinidad con El. Según esta enseñanza, el desarrollo no puede consistir solamente en el uso, dominio y posesión indiscriminada de las cosas creadas y de los productos de la industria humana, sino más bien en subordinar la posesión, el dominio y el uso a la semejanza divina del hombre y a su vocación a la inmortalidad”. (3)
– Gn 2, 18- 24: Este versículo por demás interesante narra desde otra perspectiva la creación; pero principalmente, lo que el autor pretende enseñar no es más que la sociabilidad del hombre. Según el relato, Dios creó a todos los animales para que el hombre no estuviera “solo” y al ver que estos seres no eran la compañía perfecta, crea a la mujer de la costilla del hombre.
El hombre aparentemente tenía todo para ser feliz; sin embargo, hacía falta algo, alguien que poseyera su misma dignidad humana, su misma naturaleza corpórea, y este ser no podía ser otro que la mujer. Al crear a la mujer, Dios crea un complemento, tanto a nivel anatómico, psicológico y espiritual; es por tal motivo que la Iglesia defiende el matrimonio tradicional, porque Dios en su plan amoroso dotó al hombre con la capacidad de amar y de manera peculiar, como lo es el amor conyugal. Este amor es tan fuerte, tan especial que el hombre y la mujer rompen la cotidianidad de su vida para unirse y así formar una nueva familia, continuando con el ciclo de amor, contribuyendo en la creación, utilizando la jurisdicción, la autoridad y la responsabilidad que Dios le ha dado al hombre. Dice Mt 19, 4- 5: “Jesús respondió: “¿No han leído que el Creador al principio los hizo hombre y mujer y dijo: El hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá con su mujer, y serán los dos una sola carne?”
Con la cita de Mateo, podemos comprobar como Jesús da vigencia a un texto tan antiguo y a vez refuerza que el hombre está llamado a vivir en comunión de una manera singular como lo es el matrimonio, lo cual es algo bueno y querido por Dios.
No vale la pena entrar en el debate sobre la veracidad de la narración, es decir, intentar descubrir quien fue primero, el hombre o la mujer. Lo que realmente importa es discernir qué el hombre y la mujer fueron dotados de la misma dignidad (significado de la costilla), y que por tener la misma dignidad ambos son seres complementarios, y al descubrir esta complementariedad, ambos están llamados a vivir en la unidad como Dios vive en la unidad (misterio de la Trinidad), porque ambos fueron creados a imagen y semejanza de Dios.
– Gn 2, 25: El segundo relato de la creación concluye narrando que tanto el hombre como la mujer estaban desnudos y que no había pena entre ellos. Este texto lo que pretende mostrar es que, Dios creó al ser humano bueno y perfecto, sin corrupción, un ser libre de mancha, puro, totalmente libre de cualquier atadura. Ese es el significado de la desnudez que narra la biblia. El autor utiliza la desnudez corporal, para referirse al mismo tiempo a un aspecto espiritual; es decir, el ser humano se mostraba tal cual era ante su similar y ante Dios. Por eso la importancia de aspectos tan poco valorados hoy en día como la virginidad, la castidad, la exclusividad de las relaciones sexuales para el matrimonio, la fidelidad, etc. Al vivir estos aspectos no solo cumplimos el plan de Dios sino que nos revestimos de ese ser humano bueno y en busca de la perfección, capaz de edificar su espíritu. Solo al vivir estos aspectos Dios alcanza a observar un poco de ese ser humano que un día creó, que lucha por regresar a él, y que da su esfuerzo por serle agradable y cumplir su voluntad; porque la desnudez que narra este versículo es la pureza con la Dios nos dotó en un inicio, y a la cual estamos llamados a regresar al hacer operante en nosotros el plan de salvación en su Hijo, Jesús.
Habiendo terminado de sacar “algunas enseñanzas” de este segundo relato de la creación, dejo una invitación para que puedas formar el hábito de leer las sagradas escrituras; porque al leer las sagradas escrituras no solo lees la historia de la salvación,  también aprendes sobre Dios, sobre su pedagogía,  encuentras respuestas a las interrogantes más profundas del ser humano. Ten presente que no puedes amar a quien no conoces y la manera de conocer a Dios es mediante la lectura de la palabra. Pero también, no puedes amar con quien no hablas, y la oración es el único medio para hablar con Dios.
En conclusión, ¿Quieres amar a Dios por sobre todas las cosas? Lee su palabra y ora, porque solo así sabrás cual es el plan el que tiene para ti; y créeme, él no te va a decepcionar.

jueves, 9 de junio de 2016

PRIMERO RECONCILIATE CON TU HERMANO



Primero reconciliate con tu hermano

Tiempo Ordinario




Tiempo Ordinario. Pedir a Dios la gracia de saber perdonar y no juzgar. 



Por: Buenaventura Acero | Fuente: Catholic.net 




Del santo Evangelio según san Mateo 5, 20-26 
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos. Han oído ustedes que se dijo a los antiguos: "No matarás y el que mate será llevado ante el tribunal." Pero yo les digo: Todo el que se enoje con su hermano, será llevado también ante el tribunal; el que insulte a su hermano, será llevado ante el tribunal supremo, y el que lo desprecie, será llevado al fuego del lugar de castigo. Por lo tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene alguna queja contra ti, deja tu ofrenda junto al altar y ve primero a reconciliarte con tu hermano, y vuelve luego a presentar tu ofrenda. Arréglate pronto con tu adversario, mientras vas con él por el camino; no sea que te entregue al juez, el juez al policía y te metan a la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último centavo. 

Oración introductoria
Señor, gracias por recordarme que no quieres ofrecimientos ni una oración alejada de la realidad mi vida. Limpia mi corazón de todo resentimiento y amargura, de todo rencor o envidia, con tu gracia podré ser un instrumento de tu paz.

Petición
Señor, concédeme disculpar de inmediato, con un gesto bondadoso, todas las ofensas y pequeñas molestias del día.

Meditación del Papa Francisco
En las tablas de la ley está la ley hacia Dios y la ley hacia el prójimo y las dos van juntas. Yo no puedo decir: ‘Pero, no, yo cumplo los tres primeros mandamientos… y los otros más o menos’. No, si tú no haces estos, esos no puedes hacerlos y si tú haces eso, debes hacer esto. Están unidos: el amor a Dios y el amor al prójimo son una unidad y si tú quieres hacer penitencia, real no formal, debes hacerla delante de Dios y también con tu hermano, con el prójimo.
Y como dice el apóstol Santiago, puedes tener mucha fe pero si no haces obras, no sirve de nada. Uno puede ir a misa todos los domingos y comulgar, y se puede preguntar: ¿cómo es tu relación con tus trabajadores? ¿Les pagas en negro? ¿Les pagas el salario justo? ¿También pagas la contribución para la pensión? ¿Para asegurar la salud?
Esos hombres y mujeres de fe que dividen las tablas de la ley: ‘sí, sí, yo hago esto’ - ‘¿pero tú das limosna?’ - ‘sí, sí, siempre envío el cheque a la Iglesia’ - ‘Ah, muy bien. Pero a tu Iglesia, en tu casa, con los que dependen de ti -ya sean hijos, abuelos, trabajadores- ¿eres generoso, eres justo?’ Tú no puedes hacer ofrendas a la Iglesia sobre los hombros de la injusticia que haces con tus trabajadores. Esto es un pecado gravísimo: es usar a Dios para cubrir la injusticia. (Cf Homilía de S.S. Francisco, 20 de febrero de 2015, en Santa Marta).

Reflexión
Jesús habla de la realidad dándole un nuevo sentido, iluminándola con el espíritu de la Ley. Para ejemplificar el amor al prójimo, habla de la historia del buen samaritano y concluye, ahora "ve y haz tú lo mismo". Y cuando baja a los detalles de la vida cotidiana sabe que la mayoría de sus oyentes podrían ser protagonistas en sus ejemplos...

Si es verdad que el amor es el primer mandamiento ¿cómo se pone en práctica? Jesús nos ilustra con tres casos.

Constituyen el primer grado, lo que hay que evitar. El insulto, la enemistad y la querella contra el prójimo no serán propias de un cristiano. Pero más allá del precepto negativo "no matarás"... se nos abre el horizonte ilimitado del amor al prójimo.

El primer paso es evitar esas tres actitudes, pero Jesús no se detendrá en ellas mas que como un mero paso intermedio, él va más allá. Por tanto es un buen momento para hacer nosotros también nuestro propio examen de conciencia. Para preguntarnos, a la luz de la fe, ¿qué hay de todo esto en mi corazón? Saber perdonar, no guardar rencores e imitar con ello a Jesucristo es exigente, pero al mismo tiempo liberador.

La gracia de Dios nos impulsa a ello, es una obra propia del Espíritu Santo, si le dejamos actuar en nuestra alma.

Propósito
Si estoy distanciado de alguna persona, dar el primer paso para la reconciliación.

Diálogo con Cristo
Lo que cultivo en mi corazón, bueno o malo, va floreciendo y eventualmente se manifiesta en mis acciones. Gracias, Jesucristo, Tú me has enseñado a amar y a buscar la santidad. Me has dado la fe, la esperanza y la caridad para sostenerme y orientarme hacia la fuente de tu gracia, para poder vivir el amor diariamente. María, madre de la misericordia, ayúdame a cultivar un corazón semejante al tuyo

LA INTERCESIÓN DE LOS SANTOS


La intercesión de los santos
¿Por qué los católicos rezamos a los Santos? Analicemos un argumento comúnmente usado contra la intercesión de los Santos: 



Por: ApologeticaCatolica.org | Fuente: ApologeticaCatolica.org 



¿Por qué los católicos rezamos a los Santos? Los católicos no creemos que los santos tengan ´poderes especiales´ que compitan con Dios. Simplemente creemos que al morir están con Cristo, y siguen siendo parte de la Iglesia: Siguen rezando a Cristo por nosotros, porque siguen estando vivos.

Cristo. El Único Mediador entre los Hombres y Dios Padre.

Bien, analicemos un argumento comúnmente usado contra la intercesión de los Santos: "Jesucristo es el único mediador". Analicemos más a fondo la lógica de nuestros hermanos evangélicos:

1. Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres.
2. Los católicos dicen que María es intercesora ante Jesús.
3. ¡Pero Jesús es Dios!
4. Entonces María es otro mediador entre Dios y los hombres.
5. Así que "según los católicos", Jesús NO es el único mediador entre Dios y los hombres. (De hecho es según el malentendido protestante del catolicismo)
6. Por lo tanto, lo que dicen los católicos de la intercesión, es herético y antibíblico.

Bueno... analicemos esto más de cerca:

1. Jesús es Dios.
2. Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres.
3. ¿Pero para qué mediaría Jesús ante sí mismo? ¡Eso no es mediación!
4. Por lo tanto, la mediación entre Dios y los hombres, perteneciente a Jesús, tiene que ser entre Dios Padre, y los hombres.

Si Cristo es el único mediador entre Dios y los hombres, es porque es Dios y hombre. En cualquier caso, la intercesión de los santos no interfiere con la única mediación, porque los santos no dejan de ser hombres (humanos).

Ahora regresemos al contexto. Jesús es el único mediador entre Dios Padre y los hombres. Cuando Pablo habla de Jesús como mediador, muy pocos sabían que Jesús es Dios. Antes de mostrar que Jesús es Dios (y eso lo hizo san Juan, no san Pablo), uno tenía que probar que Jesús es el Mesías esperado del pueblo hebreo. El Cristo. En otras palabras, cuando san Pablo habla de Dios, se refiere al Padre. Incluso Jesús había dicho que su Padre era a quien los judíos llamaban "su Dios".

¿Es esto una herejía? Lo dudo. ¿Puede aplicarse la intercesión de los santos aquí? Obvio que sí, otro argumento menos contra "rezar" a los santos.

Ahora, ¿qué tipo de exclusividad tiene esta mediación? Obviamente no es una mediación de conseguir milagros de Dios, o la ayuda de Dios, porque también los ángeles nos ayudan, como ayudaron a Lot en Sodoma, o cuando un ángel rescató a san Pedro de la cárcel, o, si incluimos otros relatos, cuando el arcángel Rafael ayuda a Tobías. Si hablamos de una mediación exclusiva, esto no puede aplicar. Es decir: Una mediación exclusiva en cuanto a pedir milagros, va contra la misma Biblia (como cuando el profeta Elías resucita al hijo de la extranjera). Por lo tanto tenemos que distinguir sobre el verdadero significado de la mediación única de Cristo (lo cual veremos más adelante). El único modo de asociar los milagros con la mediación de Cristo, que no contradiga la Biblia, es que dicha mediación sea difusiva, siendo Cristo el último eslabón.

Nunca dice la Biblia que Cristo sea el único mediador entre alguien y Dios, sino el único mediador entre LOS hombres (en total) y Dios. Es decir: Es Jesús quien envía a los ángeles (o a los Santos). Incluso si Jesús quisiera que María reinara sobre los ángeles, esto no influiría en su mediación, porque ella actuaría en el nombre de Jesús.

Ahora veamos qué pasa con la intercesión. Supongamos que quiero dar a Dios un regalo (una oración). Primero se lo tengo que dar a Jesús, luego Jesús se lo da a Dios. Ahora, supongamos que se lo quiero dar primero a María (humana). Ella se lo da a Jesús (hombre y Dios), y Jesús se lo da al Padre (Dios). Jesús no deja de ser el único mediador entre Dios y los hombres. Entonces la única Mediación es difusiva (no hay de otra). Veamos el siguiente diagrama:

Analicemos primero la figura B de la intercesión. Quizás esta sea tu idea de la intercesión católica. Otras personas reemplazando a Jesús en la intercesión. Bueno, entendiste mal.

Ahora veamos la figura A. Aquí, aunque María y los santos participan en la intercesión, Jesús es un eslabón. Sin este eslabón, no habría Mediación entre Dios y los hombres. Puedes rezarle directamente a Jesús si quieres. Pero, ¿no sería mejor si María, los ángeles y los santos lo hicieran, para que la oración sea más efectiva? (La Biblia dice que la oración del Justo es poderosa. ¿Y quién más justo que los santos para que le recen a Jesús?)

Aquí puedes ver cómo los católicos entendemos la intercesión. Todas las oraciones son dirigidas a María, los ángeles y los santos, y son redirigidas a Dios Padre gracias a la mediación de Jesús.

El verdadero significado de la mediación única de Jesús.

Hasta ahora he rebatido el argumento que cita fuera de contexto, que "Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres". Ahora, para terminar esto, veamos a qué tipo de mediación se refería san Pablo. No señor, no era pedir milagros.
Amonesto pues, ante todas cosas, que se hagan rogativas, oraciones, peticiones, acciones de gracias, por todos los hombres; Por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador; El cual quiere que todos los hombres sean salvos, y que vengan al conocimiento de la verdad. Porque hay un Dios, asimismo un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre; El cual se dio á sí mismo en precio del rescate por todos, para testimonio en sus tiempos." (1 Tim 2:1-6)

Porque los otros cierto sin juramento fueron hechos sacerdotes; mas éste, con juramento por el que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote eternamente Según el orden de Melchîsedec: Tanto de mejor testamento es hecho fiador Jesús. Y los otros cierto fueron muchos sacerdotes, en cuanto por la muerte no podían permanecer. Mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable: Por lo cual puede también salvar eternamente á los que por Él se allegan á Dios, viviendo siempre para interceder por ellos. Heb 7:21-25



Otra vez, Pablo habla de Jesús como mediador de la salvación de los hombres. También habla de la Nueva Alianza. Por eso en la última cena, habla de la sangre de la Nueva Alianza, que es derramada por nosotros (en la cruz).
Mas ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, el cual ha sido formado sobre mejores promesas (Heb 8:6)

Así que, por eso es mediador del nuevo testamento, para que interviniendo muerte para la remisión de las rebeliones que había bajo del primer testamento, los que son llamados reciban la promesa de la herencia eterna (Heb 9:15)

Una Nueva Alianza. Jesús es el Nuevo y Eterno Sacerdote, que se sacrificó a Sí mismo para nuestra salvación. Esta es la mediación de la que Pablo habla. A través de Jesús, llegamos al Padre: "Yo soy el Camino, la Verdad, y la Vida. Nadie llegará al Padre si no es por mí" (Juan 14:6)

Esta es la mediación de Jesús. La mediación de la salvación. Ni los ángeles ni los hombres podían reconciliarnos con el Padre. Por eso Pablo dice que Jesús era el único que se podría sacrificar por nuestros pecados. ¿Tiene sentido, no?

Regresemos al concepto de la intercesión (incluso rezar para la salvación de alguien) al diagrama anterior. De hecho, el Catecismo de la Iglesia Católica dice:
´Por el hecho de que los del cielo están más íntimamente unidos con Cristo, consolidan más firmemente a toda la Iglesia en la santidad... no dejan de interceder por nosotros ante el Padre. Presentan por medio del único Mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, los méritos que adquirieron en la tierra... Su solicitud fraterna ayuda, pues, mucho a nuestra debilidad´ (LG 49) (CCC 956).

Notemos que aunque los santos interceden por nosotros, no toman el rol de Jesús como mediador... así como Dios gobierna al mundo a través de los ángeles, Jesús nos ayuda a través de los santos. No es difícil de entender.

Si la gente va a Jesús (p.ej. son ´salvados´, como dicen los evangélicos) por las oraciones de alguien, es porque Jesús escuchó esas oraciones. Las personas también llegan a Jesús por medio de la Iglesia. ¿Quién dice que esta mediación no empezó por el amor del Padre, en el Espíritu Santo?

"¡Pero el Espíritu Santo intercede por nosotros!" Cuando le pides a alguien que rece por tí, (de acuerdo con esta lógica), estás violando esta regla, al "reemplazar al Espíritu Santo" en la oración (¡idolatría!). Todos sabemos que esto es ridículo. Cuando pides por alguien, sabes que es el Espíritu Santo quien pide por él, usándote como un instrumento. ¿Quién dice que el Espíritu Santo deja de actuar en los que ya están en el cielo?

Es ilógico pensar que aquellos que murieron en santidad (que ya tenían el Espíritu Santo), dejaron de tenerlo a la hora de la muerte. Sus cuerpos se separaron de sus almas, de acuerdo, pero esto no afecta al Espíritu Santo en nada.
Por lo cual estoy cierto que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo bajo, ni ninguna criatura nos podrá apartar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. (Rom 8:38-39) (NIV)

En este pasaje de la carta a los Romanos, san Pablo nos dice que la muerte NO nos separará del amor de Jesús (notemos que no incluye el pecado, pero eso es otro asunto). Aquellos que tenían el Espíritu Santo (y no lo perdieron), todavía lo tienen después de la muerte. Así, que cuando los Santos rezan por nosotros, es también el Espíritu Santo quien reza por ellos (y en consecuencia, también por nosotros).

Terminemos con el más claro pasaje de intercesión: La sanación del siervo del centurión.
Y el siervo de un centurión, al cual tenía Él en estima, estaba enfermo y á punto de morir. Y como oyó hablar de Jesús, envió a Él los ancianos de los Judíos, rogándole que viniese y librase a su siervo. Y viniendo ellos a Jesús, rogáronle con diligencia, diciéndole: Porque es digno de concederle esto; Que ama nuestra nación, y Él nos edificó una sinagoga. Y Jesús fué con ellos. Mas como ya no estuviesen lejos de su casa, envió el centurión amigos á Él, diciéndole: Señor, no te incomodes, que no soy digno que entres debajo de mi tejado; Por lo cual ni aun me tuve por digno de venir a ti; mas di la palabra, y mi siervo será sano. Porque también yo soy hombre puesto en potestad, que tengo debajo de mí soldados; y digo á éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y á mi siervo: Haz esto, y lo hace. Lo cual oyendo Jesús, se maravilló de Él, y vuelto, dijo á las gentes que le seguían: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Y vueltos á casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo que había estado enfermo. (Lucas 7:2-10)

Bien, veamos lo que pasó:

1. El centurión envió algunos ancianos a pedirle a Jesús que sanara al siervo.
2. Los ancianos hablaron en favor del centurión (dudo que un siervo edificara una sinagoga).
3. Algunos amigos del centurión dijeron a Jesús lo que el centurión les dijo. Repitieron el mensaje.
4. Luego Jesús dijo: "Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe".
5. Y luego sanó al siervo del centurión.

¿El centurión, EN ALGÚN MOMENTO habló directamente a Jesús? No, y ¡oh sorpresa! Jesús dijo que no había hallado una fe tan grande en Israel! ¡La intercesión sirve! El centurión ha de haber agradecido a sus amigos que enviaron el mensaje. Pero ¿quién hizo el trabajo duro? ¡Jesús! Todo mundo lo sabía. No fueron los amigos los que sanaron al sirviente. Pero cooperaron en su sanación.

Del mismo modo, nuestros hermanos mayores en el cielo, interceden por nosotros ante Jesús, así que Jesús nos salva de peligros para nuestros cuerpos e incluso almas. Recordemos que Jesús salvó la vida del siervo. ¿No es la vida espiritual más importante que la material?

"Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe"

Si los santos están VIVOS, rezando y cuidando de nosotros, ¿por qué no pedirles ayuda? ¿Es acaso la cooperación entre cristianos idolatría? ¿Acaso los santos le roban el crédito a Jesús, sólo porque le piden al mismo Jesús que nos ayude?.
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