jueves, 7 de enero de 2016

LA VIDA CRISTIANA COMO EPIFANÍA



La vida cristiana como Epifanía
La estrella sigue resplandeciendo hoy


La Epifanía es una ley de la liturgia y de la vida cristiana, especialmente a partir de las celebraciones sacramentales


Por: Ramiro Pellitero 



En uno de sus libros evoca el cardenal Ravasi lo sucedido en el año 614, cuando el rey persa Cosroes cercó la basílica de Belén, que encierra en su cripta la gruta del Nacimiento, construida por Elena, madre de Constantino en el 330. Al ver en el frontal una representación de los Reyes Magos caracterizados como persas, desistió de su empeño. Y así los Magos salvaron la gruta.

Predicaba Benedicto XVI, en la Epifanía de 2012, que los Magos, por su corazón inquieto, vigilante y valiente fueron capaces no sólo de seguir la estrella sino de iluminar, con su actitud, el camino de los hombres hacia Cristo.

En la misma línea, el Papa Francisco, en su homilía de Epifanía dijo que el ejemplo de los Magos "nos ayuda a levantar la mirada hacia la estrella y a seguir los grandes deseos de nuestro corazón. Nos enseñan a no contentarnos con una vida mediocre, de ´pequeño cabotaje´, sino a dejarnos atraer siempre por lo que es bueno, verdadero, bello… por Dios, ¡que todo esto lo es de modo cada vez más grande!" (Homilía 6-I-2013). Para ello, y de acuerdo con la tradición cristiana, nos ha aconsejado contemplar "dos libros": el del Evangelio (escucharlo, leerlo y meditarlo) y el de la creación (el mundo creado por Dios y los acontecimientos de nuestra vida).

En otras ocasiones, reflexionando sobre las actitudes de los Magos, el Papa Ratzinger ponía de relieve la conexión entre la humildad, la adoración y la sabiduría.


El relato de la Epifanía

1. ¿Cuál es el significado de la Epifanía? En su libro sobre la Infancia de Jesucristo, dejando las elucubraciones científicas a los astrónomos, señala Joseph Ratzinger algunos puntos interesantes en el relato de los Evangelios sobre la Epifanía. Al ver la estrella los Magos se pusieron en camino. El cosmos habla de Cristo (aunque con frecuencia el hombre no sepa descifrarlo o se encierre en él y lo manipule); suscita la cuestión del Creador, la esperanza de su manifestación y la conciencia de que podemos y debemos salir a su encuentro. El relato nos habla, a la vez, de la insuficiencia de la ciencia y de la necesidad de la Sagrada Escritura, que comienza desmitificando a los astros (considerados antiguamente como divinidades) llamando al sol y a la luna "lumbreras" de la creación (cf. Gn 1, 16s). "Es el Niño el que guía la estrella" y no al contrario, decía Benedicto XVI.

También el relato de los Evangelios sobre los Magos sugiere el "misterio de la cruz", al preguntar por el "rey de los judíos" (cf. Mt 2, 2), inscripción que mandó poner Pilatos sobre Jesús crucificado, que declaraba con verdad la realeza de Jesús no sólo sobre los judíos sino sobre la humanidad.

La estrella que guía a los magos es, en palabras del Papa, "una estrella de esperanza". Y esa estrella, a la vez que ilumina, hace capaces, a los que se dejan iluminar por ella, de iluminar a otros. Ilumina acerca del poder de lo pequeño (un niño, unos pastores, un pequeño lugar…). Atrae hacia el amor y la ternura de ese pastor que nace en Belén (cf. Mt 2, 6).


La Epifanía en el Antiguo y en el Nuevo Testamento

2. Todo esto requiere de nuestra parte, ante todo –como señalaba Guardini en una de sus homilías– "saber mirar". En las bienaventuranzas se dice que los "limpios de corazón" son los que pueden ver a Dios (cf. Mat 5, 8). Y estos limpios son los que buscan la santidad. Requiere, al mismo tiempo, que sepamos vivir el misterio de la Epifanía a partir de su celebración en la liturgia cristiana.

El mismo Guardini dedicó, ya antes del Concilio Vaticano II, un ensayo sobre la relación entre la epifanía y la liturgia (La experiencia religiosa y la epifanía, recogido en su libro El talante simbólico de la liturgia, CPL, Barcelona 2001, pp. 22 ss.). Ahí muestra cómo, en el Antiguo Testamento, Epifanía es la manifestación de Dios, que se hace visible, por ejemplo, en la zarza ardiente a Moisés, audible en la vocación de Samuel y manifiesta su poder en muchos acontecimientos portentosos. Son Epifanías estos sucesos extraordinarios, pero Dios está presente y actúa igualmente, como testifican los salmos, tanto en la doctrina y en el culto como en toda la vida del Pueblo y de cada persona.

En el Nuevo Testamento, la Epifanía se hace plena en Cristo, que fue visto por los apóstoles, que también lo oyeron y tocaron. Y de tal manera era su plenitud que lo que en Cristo se manifestaba (en su rostro y su Palabra, su figura y sus acciones), traslucía la presencia y la acción del Dios vivo ("El que me ha visto, ha visto al Padre": Jn 14, 9). Solo posteriormente vendrán los conceptos teológicos a elaborar, interpretar y aclarar el significado de esa Epifanía.

Si esto es así, si la Epifanía es algo esencial a Cristo y a su misión –argumenta Guardini– deberá darse también en los cristianos. ¿Cómo y dónde? Cristo ha prometido que estará con nosotros hasta el fin del mundo (cf. Mt 28, 20), sobre todo por medio de la acción del Espíritu Santo (cf. Jn 16, 14). Así se cumple a partir de san Esteban (los que lo vieron intuyeron en su rostro algo divino, y en sus palabras resonaron las de Cristo en la cruz: cf. Hch 6, 15; 7, 59). San Pablo, que estaba allí, dará luego una explicación, teniendo en cuenta su propia experiencia camino de Damasco: Cristo vive en los cristianos, en cada uno (cf. Ga 2, 20). San Pedro impresionará no solo por el contenido de sus palabras sino por su poder que acompaña sus palabras con los milagros que realiza (cf. Hch 2, 37).

¿No es esto –se pregunta Guardini– lo que se hace manifiesto en los santos? Así es, se responde, y Dios se sigue manifestando de muchos modos, incluso en los acontecimientos más sencillos. Pone el ejemplo de San Agustín, que se le quitó un fuerte dolor de muelas por la oración de sus amigos (cf. Confesiones 9, 14, 12). Todo ello es Epifanía, "signo, manifestación de la gloria invisible en la materia de la existencia", que se produce cuando Dios quiere ante los ojos del que está bien dispuesto para creer.


Epifanía es la liturgia y la vida cristiana

3. Pues bien, concluye el teólogo ítalo-alemán, la Epifanía es una ley de la liturgia y de la vida cristiana, especialmente a partir de las celebraciones sacramentales. Ahí se emplean signos que apelan a los sentidos; no solo a los sentidos externos sino a todos los sentidos humanos (los escolásticos hablaban de sentidos internos: la imaginación, la memoria, el sentido común y la estimativa o cogitativa, que viene a ser como el sentido del riesgo; son sentidos específicamente humanos, que conducen a lo espiritual).

A través de los gestos, palabras y actitudes de la liturgia, el hombre puede captar el "espíritu viviente", descubrir algo de la acción divina, y prepararse para la vida eterna definitiva. Por haber contemplado y hecho vida la liturgia y los sacramentos, el cristiano puede mostrar, en su conducta recta, un mundo que ha sido redimido por Cristo, "recreado" y santificado por Él. Y que ahora puede llegar a participar, con el hombre, de la imagen de Dios: manifestar su rostro, sus gestos, su Palabra. Esto –advierte Guardini– puede no ser fácil en un mundo que pierde la capacidad de contemplar, en el que nuestros sentidos están ocupados por tantas cosas que nos distraen; en el que hemos sustituido los símbolos y las imágenes por conceptos y máquinas, los manantiales por cañerías, el orden vital por un orden abstracto y utilitarista.

En consecuencia, escribía Guardini (¡en 1950!) necesitamos que se nos eduque en la liturgia, que aprendamos el significado de las formas no menos que las palabras. Pero vale la pena, porque en ello nos jugamos la verdad de la Encarnación y de la Resurrección de los cuerpos (la vida cristiana no es la de un espíritu separado del cuerpo). Todo ello es, sigue siendo actual, quizá más que cuando este autor lo escribió. Epifanía es manifestación de Cristo en la vida cristiana. Esta vida que, gracias a la celebración de los sacramentos, puede desarrollarse y comprenderse como una ofrenda y servicio a Dios, por medio de Cristo y del Espíritu Santo, y traducirse en ese servicio a los demás que se condensa en lo que el cristianismo llama caridad.

Enseñar y aprender, educar y vivir esto es el principal regalo de los Reyes. Y las familias tienen un papel central. "Pues si vosotros –dice el Evangelio según san Mateo– sabéis dar a vuestros hijos cosas buenas, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que se lo pidan?" (Mt 7, 11).

Por eso cabe decir: los Reyes existen hoy, también a través de los padres y madres… (la costumbre española de regalar en la Epifanía). "El don de los dones es conocer a Cristo y amarle" (R. Guardini).

La estrella sigue resplandeciendo hoy, y continúa la manifestación del Salvador, particularmente a través de los cristianos.
 

¿QUÉ HACER ANTE UN HIJO CAPRICHOSO?


¿Qué hacer ante un hijo caprichoso?

La importancia vivir la autoridad familiar en forma de normas, límites, valores


Fuente: LaFamilia.info 



El objetivo del ejercicio de la autoridad, es formar el carácter y la voluntad de los hijos, de modo que cuando crezcan puedan afrontar de la mejor manera los desafíos de la vida. Por eso hay que prestarle atención cuando un niño presenta actitudes caprichosas con frecuencia, pues quiere decir que hay fallas en la autoridad paterna y es necesario hacer correctivos.
¿Qué hace a los hijos caprichosos?
En realidad nadie nace caprichoso, es la educación recibida la que permite o motiva de algún modo, a que los hijos desarrollen este tipo de comportamientos. Concretamente las siguientes actitudes de los padres conducen a que los hijos se vuelvan caprichosos:la sobreprotección, impedir o resolverles la mayoría de los problemas, evitarles cualquier esfuerzo o responsabilidad y ser demasiado complaciente con sus deseos.
De igual manera, Francisco Gras desde su blog Escuela de Padres agrega lo siguiente: “Las actitudes egoístas, perezosas, pasivas y poco colaboradoras de algunos hijos, que solamente hacen lo que les gusta o les apetece, pueden ser la consecuencia de tener o haber tenido todo y más que lo necesario, sin haber hecho nada para conseguirlo. No han debido entender, que quien quiere algo debe esforzarse para conseguirlo, para no crecer como personas infantiles, egocéntricas y caprichosas.”
Señales de un niño caprichoso


Los autores Ma Ángeles Pérez y Francisco Javier Rodríguez, describen a continuación algunas de las conductas caprichosas y perezosas que deben atenderse a tiempo:
  • - El niño o joven intenta salirse con la suya y se queja con frecuencia. Usa expresiones como: es una injusticia, no hay derecho, no es culpa mía...
  • - Sólo come algunas cosas que le gustan, y en ocasiones abusa de ellas.
  • - No tiene en cuenta las normas de convivencia y de educación.
  • - No obedece si no es en última instancia, y con frecuencia por temor a consecuencias mayores.
  • - No hace sus tareas escolares con esmero, incluso procura eludirlas.
  • - Ante sus pertenencias y las de los demás, muestra descuido y desorden.
  • - Suele ser impuntual tanto para empezar como para finalizar. Al hacerlo así actúa de forma desconsiderada con los que le esperan.
  • - No tiene en cuenta a los demás, sino que su conducta se rige por la atracción que supone lo que esté haciendo o la repulsa que le suponga lo que va a hacer.
¿Qué hacer ante un hijo caprichoso?
Lo primero y más importante: darse cuenta de que el hijo es caprichoso, y que algunas actitudes propias han incitado a que esto ocurra. Reconocer que ha fallado, no lo convierte en un mal padre, todo lo contrario, de los errores salen grandes aprendizajes y versiones mejoradas.
El paso a seguir sería preguntarse y analizar: “cuándo, dónde, cómo, cuánto, por qué y para qué los hijos son caprichosos. Sus respuestas les servirán para encontrar soluciones que ayuden a modificar el comportamiento caprichoso de los hijos” recomienda Francisco Gras.
Un niño caprichoso será un adulto con muchas dificultades. Es importante atender estas señales y tomar correctivos. Una intervención a tiempo puede cambiar el rumbo de todo. En los siguientes artículos brindamos pautas concretas a realizar dependiendo de la causa del capricho:
Los padres con niños consentidos, producen adolescentes agresivos.Ambos se convierten en víctimas: Como formar a los hijos sin tener que consentirlos de una manera que los lleve a ser agresivos teniendo una educación contraproducente.
Claves para corregir a un niño desobediente: Aunque el aprender a obedecer parece un valor a inculcar solamente en los niños, toda persona puede, y debe, procurar su desarrollo.
10 Ocasiones para inculcar, fomentar y practicar el “minuto heroico”. Sus valores y virtudes: El minuto heroico es una forma de fomentar las virtudes humanas y controlar la personalidad de cada uno, normalmente en beneficio propio o de terceras personas.
La templanza y la fortaleza: La fortaleza nace en la cabeza y vive a partir de un centro medular de ideas y convicciones sostenidas por la fe.

Cortesía de nuestros amigos y aliados: LaFamilia.info

GUÍA SOBRE LA CONFESIÓN PARA NIÑOS

Guía sobre la confesión para niños
Aquí puedes bajar una guía para niños, para hacer un examen de conciencia
Por: http://lavidaesbatalla.blogspot.it 



Acto de contrición
Jesús, mi Señor y Redentor, yo  me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confío en que por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas, y me has de llevar a l cielo  porque eres bueno. Amen


Examen de conciencia
Sobre: Mandamientos de Dios
1o Amarás a Dios sobre todas las cosas
Querer mas a Dios que a cualquier cosa o persona en la tierra, pues Él nos ama infinitamente.
- ¿Amo de verdad a Dios mas que a todas las cosas?

- ¿Hehechooraciónaldespertarme,porla noche cuando ya me voy a dormir, bendecir los alimentos, y al iniciar mis estudios?
-  ¿Hecreídoenhechicerías, supersticiones como horóscopos, brujerías?
- ¿Me he burlado de las cosas de Dios?
-  ¿Me he avergonzado de ser catolico ,o de mi religión?
-  ¿He confiado mas en que otras cosas o personas me ayudarán en lugar de confiar solo en Dios cuando tengo algún problema?


2o No jurarás el nombre de Dios en vano
Honrar el nombre de Dios y todo lo que a Él se refiere. Respetar todo lo consagrado a Dios.
-  ¿He dicho el nombre de Dios, de Jesús, de la Virgen María o de los santos, sin respeto?

- ¿He jurado sin necesidad o he nombrado a Dios por cualquier tontería, por ejemplo: “por Dios que si es cierto”?
-  ¿He prometido algo a Dios y no lo he cumplido?

-  ¿He dicho malas palabras?
-  ¿Me he burlado del nombre de Dios?


3° Santificarás las fiestas
Asistir a la Santa Misa los domingos y días festivos. Vivir la caridad todo el domingo.:
-  ¿He faltado a misa los domingos? (por excusas tontas o por ver la t.v. o jugar)
- ¿NohequeridoiraMisaalgúndomingoy cuando mis padres me llevan?
- ¿Llego tarde a misa? ¿He estado distraído de misa, o platicando o jugando? 

4° Honrarás a tu padre y a tu madre
Debo querer mucho a mis padres, respetarlos, obedecerlos en todo lo bueno que me manden, y ayudarlos en todo lo que pueda.
- ¿He desobedecido a mis padres?

-  ¿Les he faltado al respeto?
-  ¿Me he burlado de ellos?
-  ¿He sido berrinchudo(a) con ellos exigiéndoles cosas o juguetes de lujo y dinero? ·  - ¿Les he causado tristeza con mi conducta?
-  ¿Me he avergonzado de ellos?
-  ¿He sido respetuosos con personas mayores a quien debo respetar? (abuelos, maestros, etc.)


5° No matarás
Conservar la vida, cuidar mi vida y la de los demás.
- ¿Me he peleado con otros niños o niñas?
- ¿He golpeado a mis hermanos(as) o a otros niños(as) pequeños o debiles?
- ¿He tenido odio o envidia a alguien? ¿He querido que a otros les vaya mal? ¿He querido vengarme de alguien?
- ¿He hablado mal de otras personas o dicho chismes?
- ¿Me he burlado o criticado a algún compañero o de otra persona?
- ¿He puesto en peligro mi vida y la de otros, por ejemplo jugando a media calle por donde pasan los coches que pueden atropellar?

6° No cometerás actos impuros
Vivir siendo puro como Dios quiere que sea y respetar mi cuerpo y el de los demás. Y no hacer cosas que no debo respecto a sexo.
-  ¿He retenido pensamientos impuros en mi cerebro en lugar de rezar a Dios para que me ayude?
-  ¿He mirado películas o revistas pornográficas e impuras?
- ¿He dicho o me he reído de chistes malos e impuros?
- ¿He hecho acciones impuras conmigo mismo o con otras personas?


7° No robarás
No debo quitarle a otra persona lo que es suyo contra su voluntad.
No robar nada.
- ¿He robado bienes ajenos?

- ¿He aceptado cosas robadas?
-  ¿He devuelto lo que me prestaron?
- ¿He desperdiciado mi tiempo en lugar de estudiar?
- ¿He causado daño a los bienes de otras personas?
- ¿Me he quedado cambios de dinero de mis padres o me los he gastado en maquinitas, siendo que mi Madre lo necesitaba?


8° No levantarás falsos testimonios ni mentiras
Debemos decir siempre la verdad.
Dios es verdad, lo que va contra la verdad no de Dios.

- ¿He dicho mentiras?
- ¿He dañado a otras personas con mis mentiras?

- ¿He dicho cosas malas de alguien y no son ciertas?
- ¿He hecho trampas en los exámenes?


9° No consentirás pensamientos ni deseos impuros
No debo pensar, ni mirar, ni platicar cosas malas respecto al sexo.

Dios quiere que seamos respetuosos de nuestro cuerpo y del de los demás.
- ¿He retenido en mi cerebro pensamientos impuros?
- ¿He platicado cosas malas respecto a sexo?

10° No codiciarás los bienes ajenos
No debo querer apoderarme de lo ajeno.
- ¿He sido envidioso(a)?
- ¿He deseado de mala manera lo que tiene mi prójimo?
- ¿He dañado lo ajeno por no ser mío?
- ¿He compartido mis bienes con otros que no tienen?
- ¿No estoy contento con lo que tengo y Dios me ha dado?

Pecados de omisión: el bien que estaba a mi alcance hacer y que nunca hice.

MANDAMIENTOS DE LA SANTA IGLESIA
1° Oír misa los domingos y fiestas de guardar
2° Confesarse cuando menos una vez al año, o cuando se ha de comulgar y no se está en gracia.

3° Comulgar por Pascua de Resurrección.
4° Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo manda la Iglesia.
5° Contribuir al sostenimiento de la Iglesia según posibilidades de cada uno.


PECADOS CAPITALES.
1° Soberbia: buscar solo nuestro propio bien.
- ¿He pensado solo en mí mismo y en mis intereses, olvidando a los demas?

- Vanidad:¿mepreocupoexcesivamentepor verme bien?
- Orgulloyegoísmo:¿Mehepreocupado solamente por mí y por estar bien yo y no por los demás?

- Hipocresía:¿Hefingidocualidadesqueno tengo? 
2° Avaricia: preocuparnos mucho por tener bienes y dinero.
- ¿He hecho trampas para obtener dinero?
- ¿No he ayudado a personas que necesitaban cuando he podido?


3° Lujuria
-  Ver lo que enseña al Sexto y al Noveno Mandamiento de la .ley de Dios.
4 ° Ira: enojo grande o deseo de venganza.
- ¿He odiado a alguien?
- ¿He tenido rencor contra alguien (rencor: enojo muy fuerte contra alguien)
- ¿No he querido perdonar algo que me han hecho? (recordemos que si nosotros no perdonamos Dios tampoco nos perdonará: recordemos el Padre nuestro :“....perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden....”)


5° Gula: apetito desordenado en el comer y el beber.
- ¿He comido de mas, aun cuando ya no tenía hambre?

- ¿He tomado alguna bebida alcohólica y en exceso?

6° Envidia: tristeza por el bien ajeno.
-  ¿Me ha dado tristeza por los bienes o cualidades que tienen otras personas? Nosotros recordemos que Dios es muy bueno y debemos darle gracias por lo que nos da.


7° Pereza: decaimiento del ánimo en el buen obrar.
- ¿He sido flojo(a) para estudiar o para hacer mis deberes, o para rezar?

- ¿He perdido el tiempo, viendo demasiada televisión, y no he orado o hecho mis deberes?
- ¿No he cumplido con mis obligaciones de estudiante, de hijo y de hijo de Dios para rezar?

ESTA ESCRITURA, QUE ACABÁIS DE OÍR, SE HA CUMPLIDO HOY



Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy

Lucas 4, 14-22. ¿Cómo vamos recibir este mensaje y qué acogida vamos a darle en nuestras acciones? 


Por: Ignacio Lara | Fuente: Catholic.net 



Del santo Evangelio según san Lucas 4, 14-22
En aquel tiempo, Jesús volvió a Galilea por la fuerza del Espíritu, y su fama se extendió por toda la región. Él iba enseñando en sus sinagogas, alabado por todos. Vino a Nazaret, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor. Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en Él. Comenzó, pues, a decirles: «Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy». Y todos daban testimonio de Él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca. Y decían: «¿No es éste el hijo de José?» 

Oración introductoria
Padre bueno, yo también digo que «el Espíritu del Señor está sobre mí» porque desde mi bautismo me has regalado la gracia de ser morada del Espíritu Santo. Abre mi mente y mi corazón para que esta oración me dé la sabiduría para comprender, vivir y trasmitir tu verdad.

Petición
Espíritu Santo, hazme dócil a todas tus inspiraciones.

Meditación del Papa Francisco
Quizás alguno de ustedes se preguntará: ¿Qué es este Año jubilar que se celebra en la Iglesia? El texto bíblico del Levítico 25 nos ayuda a comprender lo que significa un “jubileo” para el pueblo de Israel: Cada cincuenta años los hebreos oían el son de la trompeta (jobel) que les convocaba (jobil) para celebrar un año santo, como tiempo de reconciliación (jobal) para todos. En este tiempo se debía recuperar una buena relación con Dios, con el prójimo y con lo creado, basada en la gratuidad. Por ello se promovía, entre otras cosas, la condonación de las deudas, una ayuda particular para quien se empobreció, la mejora de las relaciones entre las personas y la liberación de los esclavos.
Jesucristo vino para anunciar y llevar a cabo el tiempo perenne de la gracia del Señor, llevando a los pobres la buena noticia, la liberación a los cautivos, la vista a los ciegos y la libertad a los oprimidos. En Él, especialmente en su Misterio Pascual, se cumple plenamente el sentido más profundo del jubileo. Cuando la Iglesia convoca un jubileo en el nombre de Cristo, estamos todos invitados a vivir un extraordinario tiempo de gracia. La Iglesia misma está llamada a ofrecer abundantemente signos de la presencia y cercanía de Dios, a despertar en los corazones la capacidad de fijarse en lo esencial. En particular, este Año Santo de la Misericordia “es el tiempo para que la Iglesia redescubra el sentido de la misión que el Señor le ha confiado el día de Pascua: ser signo e instrumento de la misericordia del Padre” (S.S. Francisco, Mensaje del Santo Padre para la XXXI Jornada Mundial de la Juventud, septiembre de 2015).
Reflexión
Jesús, como buen judío, acudía cada sábado a la sinagoga. Ese día le encargaron que leyera las páginas del profeta Isaías. Las leyó de pie y al terminar de leer, enrolló el códice y se lo devolvió al ayudante. A continuación la "homilía". Esto se permitía hacer con los laicos sólo si habían cumplido los 30 años y se trataba no de la ley sino de los profetas.

El pasaje de Isaías es central porque habla del futuro Mesías, lleno del Espíritu de Dios. Él es enviado a cumplir su misión para con los pobres, a dar la liberación a los oprimidos y anunciar el año de gracia de Señor. Pero lo que Lucas quiere señalar es aquella frase de Jesús: "hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír". Pues es de esta manera como se presenta a los de su pueblo: como el Mesías esperado.

En un principio podríamos imaginarnos que consigue la admiración y el aplauso de sus oyentes, pero una vez que escuchan las palabras de Jesús su aceptación de la palabra mesiánica ya no es de la misma forma. Nosotros estamos en el tiempo de la prolongación navideña, en que se suceden las diversas manifestaciones o epifanías de Jesús al inicio de su ministerio. ¿Cómo vamos recibir este mensaje y qué acogida vamos a darle en nuestras acciones?

Hoy se nos ha anunciado el programa mesiánico de Jesús, en el que destaca su preferencia por los pobres y oprimidos. Es el programa que Él cumplió a lo largo de su vida y el que propone a todos los que somos seguidores suyos.

Propósito
No ser indiferente a la inspiración del Espíritu Santo que me impulsa a encontrarme con los demás.

Diálogo con Cristo 
Señor, te pido me des la gracia para guiarme en todo por el Espíritu Santo, que Él me inspire lo que debo pensar, lo que debo decir, lo que debo callar, lo que debo hacer, cómo debo obrar para procurar el bien de los hombres y el cumplimiento de mi misión. No puedo hacer nada sin la inspiración del Espíritu Santo, pongo en manos de María mi esfuerzo consciente y firme por trabajar y cooperar con Él sin límite ni reserva alguna.

EMPIEZA EL NUEVO AÑO, SEÑOR, Y VUELVO A BUSCAR TU COMPAÑÍA


Empieza el nuevo año, Señor, y vuelvo a buscar tu compañía
Tenemos las alforjas vacías y las vamos a ir llenando de cosas buenas, de cosas santas, de perdones y mucho amor.
Por: Ma Esther De Ariño | Fuente: Catholic.net 




Ya estamos en el mes de enero.

Empieza el nuevo año, Señor, y vuelvo a buscar tu compañía. Hoy es jueves y de nuevo ante Ti, todavía un poco agitada de tanto correr, de tanto ajetreo, de tantos abrazos y felicitaciones,... unos alegres, otros... con las mismas penas y preocupaciones. Ya pasó todo y ahora vamos a empezar la "cuesta de enero".

Ya se fueron las fiestas. Ya se fueron los abrazos, los bailes, el chocar de las copas, los convivios y el jolgorio. Supimos tener la excelancia en esos momentos de gozo. Ahora la excelancia nos tiene que acompañar en el trabajo y en el esfuerzo.

Pero ahora las caras son serias, el entrecejo fruncido, los labios apretados y el andar cansino para subir "la cuesta de enero".
El dinero se gastó y el bolsillo está vacío. Los buenos propósitos...¡cómo cuesta poderlos cumplir! levantarse temprano, no fumar, no comer golosinas, no extralimitarse en la bebida, ser amable, no irritarse por cualquier cosa, estar en paz, no criticar, hacer ejercicio, saludar con una sonrisa al vecino, ser generosos, trabajar con honestidad y buen ánimo, pagar deudas, etcétera, etcétera, y así este mes de enero, serio y formal, se nos antoja un Everest cuya cima es casi inalcanzable. Visto así es normal que esto nos desanime y nos desaliente pero hay que buscarle un truco, algo que nos de ánimo en el desaliento, algo que nos de fuerza para poder alcanzar la meta que nos propusimos.

Al mirar el horizonte y juntar estos doce meses que nos esperan, si Tu nos das vida, nos sentimos abrumados, es demasiado.

Es muy dificil, es verdad. Pero si pensamos: Solo por hoy...va a ser más fácil. El hoy, el ahora que es el presente nos da la fuerza que necesitamos. El plazo breve para vencer las tentaciones es más efectivo que la cadena de días en el mismo esfuerzo. Solo por hoy. Solo por este momento, solo en este momento si puedo hacerlo y lo voy a hacer. Así momento tras momento, día tras día.

Y al llegar la noche, en la hora íntima de estar a solas con uno mismo, cuando realmente somos auténticos, repasar nuestro día que termina y hacer un buen balance.

Si en el día caímos, si no tuvimos voluntad suficiente, pedirte Señor perdón y fuerzas para el nuevo día. Y así con el -SOLO POR HOY, el camino se allana, el sendero se endulza y pierde su aridez, nuestros pasos son más seguros y firmes en ese Hoy que será el mañana de días y meses que nos darán la victoria al cabo del año andado.

Empezamos el año con las alforjas vacías y las vamos a ir llenando de cosas buenas, de cosas santas, de perdones, de sonrisas, de ternura, de generosidad, de alegría, de buenos modos, de fe, de ilusiones, de esperanza, de trabajo y de mucho amor.

Con todo esto iremos caminando por el nuevo año y seguro que siempre, en los días de sol y en los días grises, tal vez de llanto, buscaremos en nuestra alforja y vamos a encontrar todo aquello que será vital para esos momentos y que nos darán la fuerza para ser felices con Tu bendición.

Invítanos todos los dias a visitarte en la Eucaristía, frente a Ti, de rodillas ante en el Santísimo Sacramento, nuestro camino este año será lleno de alegría y paz.
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