domingo, 4 de septiembre de 2016

IMÁGENES DE DIOS

Imágenes de Dios
Reflexiones Dios

Dios no se repite, Dios siempre cambia y siempre vuelve. Debemos dejar atrás la vieja idea de Dios y no caer en la tentación de adorar ídolos, no manipular a Dios y tomar el nombre de Dios en vano. 


Por: P. Eusebio Gómez Navarro | Fuente: Catholic.net 



Los cristianos tenemos imágenes bastantes distintas de Dios, cada uno nos hacemos nuestra idea de Él.

El Dios de la Biblia no es de fiar, es mala persona y vengativo, así se expresaba el ateo José Saramago.

Yo tampoco creo en el dios en que los ateos no creen, declaró certeramente el patriarca Máximo IV en el Vaticano II. Muchas personas se resisten a creer en un Dios que ama el dolor y el sufrimiento, que le gusta condenar, que envía la gente al infierno, que está preparado para sorprender al ser humano para sorprenderle en el pecado y darle el golpe de gracia.

Hay muchos ateos porque la idea de Dios que tienen algunos creyentes, no les convence, pues . Y es que hay que reconocer que en nombre de Dios o de los dioses se hacen las más grandes barbaridades: se roba, se mata, se mutila toda clase de derechos. En nombre de la fe y religión se cometen toda clase de violaciones y atropellos.

En el monumento a Lincoln en Washington hay esculpido un texto del histórico presidente en el que se refiere a la triste guerra civil de los Estados Unidos y dice:Ambos bandos leían la misma Biblia, y ambos rezaban al mismo Dios, y de él esperaban la victoria para sus ejércitos y la derrota de sus contrarios Allí quedó esculpida la manipulación más triste a que el ser humano ha sometido a Dios. Y si nos matamos unos a otros, en nombre de Dios, es mejor ser ateos, decía un joven. El fanático religioso es capaz de cometer las mayores atrocidades por defender a su Dios, ya que se siente los guardianes y defensores de Dios.

Martin Buber afirma: Dios es la más abrumada de cargas de todas las palabras humanas. Ninguna ha sido tan envilecida, tan mutilada (…). Las generaciones de los hombres han desgarrado la palabra con sus partidismos religiosos; por ella han matado y han muerto por ella; ella lleva las huellas de los dedos y la sangre de todos (…). Es cierto, los hombres dibujan caricaturas y escriben debajo Dios; se asesinan unos a otros y exclaman en el nombre de Dios…

El converso Dr. Nathason que de abortista pasaría a convencido defensor de la vida, procedía de una familia judía sin fe religiosa. Mi imagen de Dios era la figura amenazadora, majestuosa y barbuda del Moisés de Miguel Ángel. Mi idea de Dios era de un ser terriblemente despótico e implacable.

Cuando cumplía el servicio militar en la Aviación, leyó, para matar el tiempo, un libro sobre la Biblia. Allí descubrió que la imagen del Dios justiciero que se había formado al leer parcialmente el Antiguo Testamento era falsa, y comprendió que el Dios del Nuevo testamento era una figura amable, clemente e incomparablemente cariñosa. En ella iría después a buscar, y al fin encontraría el perdón que por tanto tiempo y tan desesperadamente había deseado.

Cuando intentamos expresar la fe en creencias, acabamos constatando, como el hijo de Sirah, que nunca logramos hablar convenientemente de Dios: Siempre estará más alto (Sir 43, 27-31). Dios es más grande que nuestro corazón (1 Jn 3,20). 

Nos resulta muy difícil hablar con Dios, de Dios y testimoniarlo. Algo así nos ocurre con respecto a Dios. Ya Jenófanes hizo notar la dificultad de hablar del totalmente otro. Los etíopes dicen que sus dioses son de nariz chata y negros; los tracios, que tienen ojos azules y pelo rojizo (...) Si los bueyes, caballos y leones tuvieran manos y pudieron dibujar con ellas y realizar obras como los hombres, dibujarían los aspectos de los dioses y harían sus cuerpos, los caballos semejantes a los caballos, los bueyes a los bueyes, tal como si tuvieran la figura correspondiente a cada uno.

Wittgenstein señalaba: De lo que no se puede hablar, mejor es callarse. Como nadie lo ha visto jamás (Jn 1,18), tenemos el peligro de imaginarlo a nuestro gusto, ya que sabemos muy poco de Dios y mucho menos de sus misterios. Consciente de ello, san Agustín decía: ¿Crees saber qué es Dios? ¿Crees saber cómo es Dios? No es nada de lo que te imaginas, nada de lo que abraza tu pensamiento .

El primer paso que tendremos que dar será abandonar, hacer añicos las falsas imágenes de Dios para que nazca el verdadero Dios. Hay que salir, hay que engendrar una nueva imagen, la verdadera. El Dios de ayer no sirve para el hoy, porque Dios es el eternamente nuevo. Dios no se repite, Dios siempre cambia y siempre vuelve. Para ello hay que dejar atrás la vieja idea de Dios y no caer en la tentación de adorar ídolos, no manipular a Dios y tomar el nombre de Dios en vano

No sólo es idolatría el fabricarse imágenes falsas de Dios; también lo es el construirse falsos conceptos de Dios y, realmente, no hay mayor idolatría que la pretensión de conceptualizar a Dios, o sea, de reducirlo a la estrechez de nuestra mente. El dios que nace de nuestra mente no representa al Dios verdadero, sino al nuestro, a nuestra idea, a nuestro prejuicio y a nuestros intereses. Es un ídolo, una imagen mental falsa.
Y es que, cuando hablamos de Dios, no deberíamos olvidar nunca lo que nos advertía Bultman, que es un hombre -no Dios- el que habla. Y la palabra humana adolece de la ambigüedad de nuestra condición y corre el riesgo de nuestra ecuación personal y social.

Cuando Laplace presentó a Napoleón su Traité de la Mécanique Celéste, el Emperador le preguntó qué lugar ocupaba Dios en su sistema, y él contestó con orgullo: Señor, no me hizo falta tal hipótesis.

El hombre primitivo acudía a Dios para suplir carencias, para explicar ciertos fenómenos que se le escapaban de las manos. De esos hombres escribió Péguy queoraban como ocas gruñonas que esperan la comida . A ese dios se le dirigen muchas preguntas sin respuesta, él es el mejor médico, el mejor abogado. Freud lo expresó así:El hombre gravemente amenazado, demanda consuelo (...) A los dioses se atribuye una triple función: espantar los terrores de la naturaleza, conciliar al hombre con la crueldad del destino, especialmente tal y como se manifiesta en la muerte, y compensarle de los dolores y privaciones que la vida civilizada en común le impone . Así ocurre que a medida que el hombre vaya bastándose por sí mismo, podrá ir prescindiendo de un dios semejante, por eso no es de extrañar que cuando la ciencia o medicina nos consigue ciertos adelantos y cura de las enfermedades, ya no necesitamos a ese dios.

Ya no necesitamos a Dios para explicar muchos fenómenos naturales y así, pues, lo quitamos de en medio. Bonhoeffer, teólogo luterano ejecutado por los S.S. en 1945, afirmaba un año antes de morir: Veo de nuevo con toda claridad que no debemos utilizar a Dios como tapa-agujeros de nuestro conocimiento imperfecto.

Porque entonces, si los límites del conocimiento van retrocediendo cada vez más -lo cual, objetivamente, es inevitable-, Dios es desplazado continuamente junto con ellos y por consiguiente se halla en una constante retirada. Hemos de hallar a Dios en las cosas que conocemos, y no en las que ignoramos 
.

Jesús Mª. Alemany habla de las imágenes de Dios en un artículo aparecido en Sal Terrae en 1988. Nos dice que el agudo análisis de muchos autores modernos nos ha llevado a la conclusión de que la elección más frecuente no es entre fe y ateísmo, sino entre fe e idolatría. Entre las falsas identificaciones de Dios que se dan en creyentes señala las siguientes:

Un Dios premisa. Para algunos creyentes Dios es un dato con el que cuentan, porque, de lo contrario, su vida no tiene explicación.

Un Dios (re)celoso del hombre. Algunos otros perciben a un Dios tan celoso de su gloria como receloso del hombre
Un Dios comerciante, un Dios que pone precio. Dios quiere salvarnos, pero para ello es implacable en sus exigencias. Es justo y riguroso.

Y como hemos tenido falsas imágenes de Dios, hemos hablado muy mal de él, como el Dios del miedo, el que asusta, el que está en todas partes vigilándonos, el que no nos quiere felices y es un aguafiestas y rodea de muros nuestra felicidad y es un sádico que goza haciéndonos sufrir.

Así lo expresa Machado, tras la muerte de su esposa: Tu voluntad se hizo, Señor, contra la mía. El ser humano es amigo de las sociedades secretas, de los poderes ocultos porque nos ayudan a digerir los malos tragos de los fracasos achacándolos a fuerzas clandestinas que manejan nuestra suerte y nuestro destino.

El Dios de Jesús es solamente Amor y nada más que Amor. Dios es solamente Amor, Verdad, Ternura, Comprensión… Tenemos que afirmar que Dios ama gratuitamente y apasionadamente al hombre

Se hizo visible la bondad de Dios y su amor por los hombres (…) Así, rehabilitados por Dios por pura generosidad, somos herederos, con esperanza de una vida eterna.(Tt 3, 4-7).

El ser humano tiene futuro no por sus méritos, sino por la misericordia y ternura de Dios. El hombre es propiamente la pasión de Dios, cada uno de nosotros somos el centro del amor de Dios. Dios sólo nos pide que se le deje ser el Dios del amor y de la misericordia, que se le deje actuar libremente para que la luz, la fuerza, la salvación llegue a cada uno. Importa, pues, purificar, desmontar y conocer al verdadero Dios, al Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de todos, el Dios amor.

Dios nos ha creado a su imagen y semejanza (Gn 1,26), y no nos ha abandonado; sigue cuidándonos, alimentándonos y vela por nosotros. Dios habita en nosotros y está en todas partes. ¿Por qué no enseñar esta verdad fundamental a todos? Dios, Creador y Padre, está presente en cada uno de sus hijos, está atento a todos sus pensamientos, proyectos y actividades. No se extraña de nada; nada le altera. Es lento a la ira, rico en paciencia y bondad.

Dios está presente en cualquier ser humano. Lo sienten cercano y amigo todos aquellos que creen en él. Por medio de su Espíritu nos ofrece sus dones: amor, paz, gozo, amabilidad, bondad, paciencia, fidelidad, equilibrio, dominio propio (Ga 5, 22)... Sólo hace falta creer en él y dejarle libertad para darnos un corazón de hijo rescatado del pecado por la sangre de Jesús (Ga 3,26). Creer en Dios, en su presencia, ayuda a orientar la vida, a sobrellevar los golpes duros, a vivir, como Jesús, unidos al Padre y volcados hacia el prójimo.

En tercer lugar, se aborda la pregunta acerca del cómo. De la confrontación entre el contexto cultural y los elementos undantes señalados más arriba ha de surgir una propuesta pastoral que sea fiel tanto a aquellos elementos como al contexto actual. Es lo que pretende el trabajo de Francisco J. Andrades Ledo, con el título Una propuesta pastoral de nueva evangelización . El mismo propósito pastoral anima el estudio de Pedro Belderrain, cmf, quien reflexiona sobre Religiosidad popular y nueva evangelización .

 
P. Eusebio Gómez Navarro

TRES RESPUESTAS VITALES AL TEMA DEL ISLAM

Tres respuestas vitales al tema del Islam
Los occidentales no comprendemos realmente al Islam y su doctrina, estas respuestas nos dan mucha luz sobre un tema muy importante hoy en día


Por: Fr. Nelson Medina O.P. // P. Carlos Pereira, IVE | Fuente: fraynelson.com // teologoresponde.org 



Pregunta:
¿Hay algo realmente en común entre los musulmanes y los cristianos?. La pregunta, para ser concreto y respetuoso con su tiempo es: ¿Rezan los musulmanes al mismo Dios de los cristianos? Gracias, y que el Señor le bendiga. --H.F.
Respuesta;
No, aunque puede haber, en algún caso, alguna excepción.
Cuando una persona ora, su corazón se dirige hacia aquello que tiene en su mente. Un satanista dirigirá sus palabras hacia lo que él considera que es el diablo. Un judío, a YHWH, que se manifestó a Abraham, Isaac y Jacob. La oración no está separada de la fe que uno tenga.
Ahora bien, para los musulmanes Dios no tiene hijos, no se ha encarnado, no ha muerto por nosotros, no ha enviado ni derramado su Espíritu Santo, no puede "estar" en la Eucaristía: la fe de ellos es muy diversa y en muchos puntos completamente opuesta a lo que nosotros creemos, de modo que el musulmán que nos oye decir el Padrenuestro considera que estamos blasfemando de Dios. Si un musulmán me ve postrado ante el Santísimo Sacramento me considera un idólatra. Es posible que el musulmán sea respetuoso de lo que oye y ve pero de ninguna manera lo comparte. Es artificial y forzado decir que él y yo estamos orando al mismo Dios.


Sin embargo, existe una pequeña, muy pequeña posibilidad: si el musulmán en un momento de su oración ve a Alá solamente como aquel que habló con poder y compasión a Abraham, y si esa es la única consideración que hay en su mente, hasta el punto de que todo lo demás que le enseña el Corán es como si no existiera para él, es posible que ese musulmán esté orando al Dios en quien nosotros creemos. Pero no ha de considerarse esto como frecuente y casi ni siquiera como posible.
 
Pregunta:
Con motivo de los distintos atentados realizados por grupos islámicos, algunos han querido presentar las cosas de esta manera: "el Islam es una religión pacífica pero en ella, como en tantos otros grupos humanos, hay sectores que se radicalizan; son estos tales los que producen los actos de barbarie..." La pregunta es, ¿de verdad es el Islam, visto en sí mismo, una religión de paz?
Respuesta:
Se oye decir a menudo en Occidente y en ciertos ambientes musulmanes moderadosque estos mujáhidín no son verdaderos musulmanes, que su acción es contraria al espíritu del islam, que islam significa, etimológicamente, paz y tolerancia, y otras cosas así. ¿Es correcta esta precisión?
Los occidentales que repiten estas afirmaciones, por lo general, saben muy poco del islam. Aceptan gustosamente estas tesis procedentes de ambientes islámicos. Unastesis que, en realidad, no son exactas.
Las palabras islam y salam derivan, efectivamente, de la misma raíz, pero no tienen una relación directa. Me explicaré: la raíz s-l-m en árabe, como la raíz sh-l-m en hebreo y en todas las lenguas semíticas, significa «estar sano», «estar en paz» y existe un vínculo semántico entre paz, salvación, salud, etc. Salám, en árabe, significa paz, salama significa salud, islam significa sumisión. La palabra islam deriva del verbo aslama, que significa «someterse» o «abandonarse a»; el islam consiste, por tanto, en el acto de abandonarse o de someterse, se sobrentiende a Dios, pero no significa «alcanzar un estado de paz», aunque alguien pueda añadir, por motivaciones espirituales, esta falsa etimología.
Por otra parte, la violencia está claramente presente en la vida misma de Mahoma, como hemos señalado ya en su biografía. Aquí también es interesante observar que las primeras biografías del fundador no llevan el nombre de sira, como serán llamadas en el siglo tercero de la hégira (siglo IX de la era cristiana), sino el de kitab almagazi, o sea, «el Libro de las razias». Fue el mismo Mahoma el que dirigió sistemáticamente, como jefe político, estas razias o incursiones bélicas, el que las organizó y conquistó, una tras otra, las diferentes tribus árabes. Y éstas se sometieron a él y a su Dios, pagando un tributo que permitía a Mahoma lanzarse a nuevas conquistas.
Inmediatamente después de su muerte (632) fueron muchas las tribus que se rebelaron contra su sucesor, el califa Abü Bakr al-Siddíq (632-634), negándose a seguir pagando el tributo, de modo que el califa les tuvo que declarar la guerra. Los historiadores musulmanes llaman a estas guerras hurüb al-ridda, las guerras de los apóstatas. De ahí ha derivado la obligación de matar a todo el que se eche atrás, al apóstata que reniegue de su fe. Con todo, es preciso añadir que los compañeros del califa le señalaron que esas tribus se negaban a pagar el tributo, sin que por ello abandonasen el islam. En realidad, las tribus consideraban a Mahoma más como líder político que como profeta religioso, y no estaban dispuestas a reconocer, a su muerte, a ningún otro jefe.
La violencia, en definitiva, formaba parte del islam naciente. En aquella época, nadie encontraba nada reprobable en las acciones bélicas de Mahoma, dado que las guerras eran un componente más de la cultura beduina de Arabia. Sin embargo, el problema es que, hoy, los grupos islámicos más aguerridos continúan adoptando ese modelo. Proclaman: «También nosotros debemos llevar el islam a los no musulmanes como hizo el Profeta, con la guerra y la violencia», y fundamentan estas afirmaciones en algunos versículos del Corán.
 
Pregunta:
¿Cuáles son las características generales del Islamismo?
Respuesta:
1. Datos sobre su fundador
El fundador del Islam, Mahoma en castellano (del original árabe Mohammed), nace en la ciudad árabe de La Meca aproximadamente en el 570 de la era cristiana.
En dicho siglo, siglo VI de nuestra era, Arabia era un mosaico de tribus diversas, casi todas ellas de raza árabe. Muchas de esas tribus eran antagónicas y estaban en permanente lucha entre ellas. La mayoría eran paganas. Había algunas tribus judías, que se habían formado por influencia de hebreos escapados siglos atrás de las fronteras del Imperio Romano, cuando este destruyó Jerusalén y obligó al destierro a la población judía de Palestina después de las llamadas guerras de Palestina (siglos I y II d.C.).
También existía entre las tribus gran influencia de sectas de origen judeo-cristiano. No nos olvidemos que en Palestina los primeros cristianos fueron de origen judío. Algunos de ellos sufrieron también el destierro con las guerras romanas. Pero una vez convertido el Imperio Romano al cristianismo en el siglo IV, la fisonomía de la iglesia en Medio Oriente comenzó a cambiar rápidamente. Los cristianos venidos de la gentilidad se hicieron muy numerosos y fuertes aún en Palestina. Además, los judeo cristianos se distanciaron de la Iglesia debido a sus posiciones heterodoxas (son conocidas las famosas sectas de losebionitas, y otras como los adherentes de Cerinto, el Xai, etc.). Poco a poco fueron emigrando fuera de las fronteras del imperio, buscando preservar sus identidades. La gran mayoría emigró a Arabia.
Existe de hecho una teoría muy bien fundada, que afirma que una de estas sectas judeo cristianas (la encabezada por un personaje llamado el ‘sacerdote’ – probablemente eramonje o eremita- Waraqa) se hallaba muy difundida en La Meca, y que leían un evangelio, llamado el Evangelio a los Hebreos, un evangelio apócrifo, hoy perdido, del cual dan testimonio Eusebio y San Jerónimo. Waraqa era tío de Mahoma. Algunos estudios realizados afirman que tuvo gran influencia sobre su sobrino, sobre su doctrina y revelaciones. Eso explicaría el principal ligamen entre el Islam y las doctrinas judeo-cristianas. Remitimos a alguno de dichos estudios.
La tribu mayoritaria en la Meca era la de los Qureyys, mayoritariamente pagana (aunque no se descarta que muchos hubieran adherido al cristianismo adulterado de Waraqa). Mahoma pertenecía a dicha tribu.
Huérfano desde pequeño, el fundador del Islam se crió con su tío, el cual lo inició en el tráfico de caravanas comerciales desde Arabia hacia Siria. En esos viajes y en proximidades de este último país, Mahoma tuvo contacto con algunos monjes y eremitas, probablemente muchos de ellos de tendencia arriana y nestoriana.
Conoce en la Meca a una viuda rica, de nombre Kadiyya, empezando a trabajar a su servicio, en el comercio. Terminará por contraer matrimonio con ella, a pedido de Kadiyya misma. Ella será la madre de Fátima, la única hija que le sobrevivirá al profeta. Es a partir de este tiempo cuando comenzará a retirarse en algunas oportunidades, para meditar y reflexionar. Allí comenzará a escuchar voces y revelaciones.
En el 610 aproximadamente, tiene lugar la llamada por los musulmanes la Noche del Poder, durante la cual recibió la primera revelación oficial: ‘Iqra!’ (‘¡Lee!’, o bien ‘recita’). De allí se desprende el término ‘Qurán’ (Corán), que tiene la misma raíz, y significa ‘recitado’. Los musulmanes consideran dicha fecha actualmente (veintisiete de Ramadán aproximadamente), como el día en que el Corán bajó del cielo.
Alrededor del 613 comienza a predicar en La Meca, sufriendo gran oposición por parte de la misma tribu de los Qureyys. Es también perseguido. Después de varios años en estas circunstancias, estando incluso su misión al borde del fracaso en varias oportunidades, debe huir a la ciudad de Medina pues en la Meca querían matarlo. Esta huida tiene lugar en el 622 y se la conoce con el nombre de Hégira (huida o salida), constituyendo la misma una fecha clave para los musulmanes, pues indica el comienzo oficial de su calendario.
Después de unos primeros reveses militares contra los mecanos, durante los cuales fue herido gravemente y estuvo a punto de morir, consigue en el 624 una victoria contra sus enemigos al mando de las fuerzas de Medina, en la batalla de las aguas de Bader. A partir de allí su poderío comienza a acrecentarse. Mahoma cambia de actitud. Empieza a exigir sumisión al Islam (la misma palabra Islam significa sumisión), y a tener actitudes de dureza y hasta cierta crueldad con las tribus rebeldes o traidoras. El Islam pasa a ser ya no sólo una religión sino un poder político, y una nación en germen. Esto va a ser definitivo para marcar la impronta del Islam en el futuro, como mezcla de religión y poder temporal. Comienza la unificación de Arabia bajo la guía de los musulmanes. El mismo profeta, ya sin Kadiyya, cambia de actitud personal, y comienza a tener esposas y concubinas en número creciente.
En el 630 consigue finalmente entrar triunfante en La Meca, después de años de prohibición. Puede entrar como peregrino y con permiso para predicar. Lo hace desde La Qaaba (santuario de los árabes en La Meca), donde destruye los ídolos presentes, purificando el templo. Muchos en La Meca se convierten al Islam. Al año siguiente, tiene lugar la llamada Gran peregrinación de los musulmanes a La Meca. La ciudad pasa a ser santuario sagrado para los musulmanes. Mahoma muere en Medina en el año 632, sin haber podido cumplir su sueño de conquistar para el Islam el imperio bizantino y el imperio persa. Dejará asignada dicha tarea a sus sucesores.
2. El Corán (Qur’an)
Significa recitado recitación.
En el capítulo 9, versículo 111, se lo equipara a la Torah y el Evangelio en cuanto a su cualidad de revelación. En el caso del Corán, es considerado por los musulmanes comorevelación completa, la cual ‘completa’ por lo tanto las anteriores. Es ‘revelado directamente por Dios’, y que descendió del cielo tal cual como se encuentra actualmente. Sólo el orden de los capítulos ha cambiado.
El Corán se divide en 114 suras capítulos. El orden actual de los capítulos va desde el más extenso hacia el más corto. Las suras se identifican por su nombre más que por su número. Las suras se dividen a su vez en ‘ayat versículos. Hay en total 6252.
El lenguaje es el árabe clásico o literario, del siglo VII, con palabras del dialecto mecano. La forma y el estilo lo podemos definir como alocuciones divinas (Dios habla), en las cuales se usa muchas veces el plural mayestático. También hay lugar para alocuciones de ángeles. Es más que evidente el estilo poético de la época. El Corán tiene gran atractivo poético. Hay una gran relación entre el contenido de las suras con las situaciones de la vida de Mahoma.
Durante la vida de Mahoma, se introdujeron cambios o irregularidades en el texto coránico. Por ejemplo en 2,106 leemos: ‘Cualquier revelación que mandamos abrogar u olvidar, la reemplazamos por otra mejor’. Esto ha dado lugar, según los estudiosos, a la llamada teoría de la abrogación, que es hasta hoy sujeto de discusión en las escuelas de interpretación coránicas. No se aplica a la Ley o al Evangelio (en el sentido que el Corán haya ‘abrogado’ los mismos), sino al mismo texto coránico. Una revelación posterior del mismo puede abrogar una anterior si está en contradicción con ella. Esto es causa de perplejidades y dudas para los mismos musulmanes, respecto a su relación con la gente del libro (judíos y cristianos) y de su comportamiento hacia ellos. El Corán tiene pasajes muy elogiosos acerca de los segundos sobre todo (los cristianos), junto con otras sentencias terribles acerca de los mismos. Se discute sobre la validez tanto de unos pasajes como de otros.
En otra ocasión, parece como si el Corán se ‘cubriera’ sobre posibles objeciones de incoherencia. Por ejemplo, en 16,101 se lee: ‘Cuando sustituimos una revelación por otra, ellos dicen: ‘Tú Mahoma, estás falseando’ ‘. De hecho, se ha dado por ejemplo a propósito de la poligamia (reglamentada hasta un límite de cuatro mujeres), cuando el profeta adujo una revelación personal que le permitía a él, como privilegio, superar ese límite -por el mismo Corán fijado anterioormente- de modo irrestricto.
Mahoma introdujo dos versículos después de 53,20, en los cuales otorgaba mucha credibilidad a las divinidades politeístas de los árabes: al-Lat, al-‘Uzza, Manat. Tiempo después, el ‘ángel Gabriel’ avisó a Mahoma que esos versos habían sido revelados a él por Satanás: ‘Nosotros no hemos enviado ningún profeta delante de ti, pero como estabas ávido de revelación, Satanás arrojó delante tuyo estos pensamientos’ (22,52). Estos versículos han recibido el nombre de versículos satánicos. El ángel Gabriel le reveló con posterioridad 53, 21-27, para reemplazar los versículos abrogados.
·Establecimiento y fijación del texto coránico:
Al principio se recitaba oralmente, lo cual va muy de acuerdo al ambiente árabe de la época, tarea que se encomendaba habitualmente a los recitadores. Era propio del ambiente poético del tiempo.
Algunos piensan que la idea de ponerlo por escrito nace ya en vida de Mahoma, especialmente después de romper relaciones con los judíos de Medina. Es a partir de ese momento cuando nace entre los musulmanes la necesidad de contar con un ‘libro propio’, así como los judíos y los cristianos contaban con el suyo (la alusión al ‘libro’ en algunas suras tempranas del tiempo de la Meca, se refiere según algunos estudiosos, al Evangelio, especialmente el llamado Evangelio según los hebreos, que habría sido un texto oficial de las sectas cristianas de Arabia, especialmente de La Meca). El ‘rompimiento’ de relaciones con los judíos se refleja también en dicha época mediante el cambio de la orientación en la oración que debían seguir los musulmanes: Hasta ese momento se rezaba orientándose hacia Jerusalén, lo cual se cambiará posteriormente en dirección a La Meca. También se cambia el día de la oración (del primitivo sábado se transforma en viernes, el cual pasa a ser así el día de oración oficial musulmán).
Haciéndose eco de todas las tradiciones y recitaciones orales, el texto recién se completaordena bajo el califato del primer sucesor de Mahoma, Abu Baker (632-634). No obstante, existían aún más de un texto consonántico. Por consiguiente, el tercer califa,Otman, alrededor del 640 codifica y establece un texto consonántico único, ordenando la destrucción de las demás versiones. Cabe destacar que para este tiempo, los árabes ya estaban desparramados en Oriente Medio y en parte del norte de Africa. De modo que el texto actual se remonta a dicha época. Los musulmanes consideran una prueba de laveracidad de su Revelación, justamente el que no existan lecciones variantes sobre el texto consonántico o base.
·Otros detalles a tener en cuenta:
1-El Corán es increado para los musulmanes, es decir es pura obra de Dios en la cual no hay lugar para la intervención humana.
2-Es un milagro que sirve como testimonio para fundamentar el carácter de profeta auténtico de Mahoma. Los musulmanes sostienen en general que a cada profeta le corresponde un milagro o series de milagros propios. A Jesús por ejemplo, el poder de curación; a Mahoma sólo el Corán, y ello es milagro más que suficiente.
3-La sola recitación del Corán es ya para los musulmanes oración, pues el Corán significa eso: RECITACION.
3. Pilares del Islam
El ‘Islam’ (que significa sumisión), se basa en cinco pilares que son los fundamentos de su credo, y son los siguientes:
1) El llamado ‘juramento’ o shijade, el cual es una fórmula que reza: ‘Sólo Alá es Dios y Mahoma su Profeta’ (Literalmente: ‘No hay divinidad sino Dios, y Mahoma es el enviadode Dios’. Hay que señalar que Alá en árabe no quiere decir otra cosa sino Dios).
Repiten este juramento cada vez que se convoca a la oración, y al comenzar la misma. Es la fórmula religiosa por excelencia del Islam. Para reconocerse o confesarse musulmán, es necesario declarar el shijade. Es imposible ser musulmán sin esta confesión, y basta el hacerla para ser considerado musulmán.
2) La oración, prescrita cinco veces al día, a saber:
a) Oración de la mañana, la cual tiene lugar entre el primer albor solar y puede ser hecha hasta la salida del sol.
b) Oración del mediodía.
c) Oración de la tarde.
d) Oración del ocaso o puesta de sol.
e) Oración de la noche o de la cena.
Cada una de ellas va acompañada de abluciones y postraciones, bien reglamentadas para cada caso. La orientación de la oración es siempre en dirección de La Meca. En las mezquitas, dicha dirección se indica por una concavidad en forma de nicho en la pared, llamado ‘imla.
3) El ayuno del mes de Ramadán, desde la salida del sol hasta el poniente, no pudiendo en dicho tiempo llevarse nada a la boca, ni siquiera agua, fumar, etc.
4) Peregrinar una vez en la vida al santuario de la Kaaba, en La Meca, también conocido como ‘la casa’.
5) Pagar el azaque diezmo, fijado en aproximadamente un 2,5% de la renta anual de cada persona. Tiene el sentido general de limosna. Se aconseja también, especialmente durante el mes de Ramadán, el dar limosna.
4. Fiestas del calendario islámico
1-Aid el Adja: La ‘fiesta del Sacrificio’.
Recuerda el sacrificio llevado a cabo por Abraham, padre de los árabes, junto con su hijo Ismael, en La Meca. Con ocasión de esta fiesta tiene lugar la peregrinación al santuario deLa Kaaba.
Durante dicha fiesta, se reza el Tabkeer o las ‘letanías’, se intercambian dones, regalos y visitas, especialmente entre los parientes, y se sacrifica un cordero o un buey, el cual se come y del cual es necesario dar además una porción a los pobres.
2- Aid el Fetr: Fiesta del ‘rompimiento del ayuno’.
Tiene lugar al finalizar el mes de Ramadán, durante tres días. El tipo de festejo es similar al de la fiesta del sacrificio.
3- Año Nuevo o ‘Hégira’: Es el comienzo del año islámico. ‘Hégira’ es la huida o peregrinación de Mahoma, de La Meca a Medina.
4- Fiesta del nacimiento del Profeta.
5. Los credos islámicos (lo trataremos como un tema aparte).
6. Relación en el origen del Islam con sectas judeo cristianas.
Este tema ha sido estudiado por algunos especialistas y necesita por lo tanto de un tratamiento especial, como tema aparte. Haremos por ahora un simple esbozo.
En la Arabia pre-islámica existían numerosas sectas judías y judeo-cristianas. Tanto unos como otros habían sido desplazados paulatinamente de Palestina en tiempos del Imperio bizantino, cuando la población de origen gentil comenzó a crecer. Especialmente se hicieron fuertes a partir del siglo IV los cristianos de origen gentil, que confluían cada vez más en Palestina. Los cristianos de origen judío, que habían sido los originarios, comenzaron a segregarse. Colaboró con esto el hecho que muchos de ellos cayeron en distintas herejías, por razón de las cuales fueron expulsados del imperio. Se refugiaron mayoritariamente en Arabia, fuera de las fronteras imperiales, que pasó así a ser llamada la ‘cuna de las herejías’.
La más destacada era la de los ebionitas, a quienes ya hemos hecho referencia. Colocaban estos una dualidad en Cristo, divinidad no divinidad, pero como dos cosas diferentes y separadas una de otra. Utilizaban el Evangelio juxta ad Hebreos, mencionado por San Jerónimo y San Epifanio. Existía también una variante, conocida como secta El Xai(o algo aproximado), que colocaban la distinción entre Jesús Mesías. Este último, como ser divino (a diferencia del humano Jesús), no podía haber nacido de madre humana, esto es de María o de mujer alguna. Su ‘madre’ es el Espíritu Santo. Esta influencia se ve reflejada en el Corán, por ejemplo en la sura La mesa servida, 116, donde Dios pregunta a Jesús: ‘Jesús, hijo de María, ¿has dicho tú a los hombres: Tomadme, junto a mi madre, por dos dioses?’. Esto puede obedecer al hecho que estas sectas consideraban al Espíritu Santo como un ‘principio maternal’ en Dios (madre del Mesías y no de Jesús).
También influían en Arabia ciertas herejías cristianas que fueron poco a poco desplazadas del imperio bizantino, y se refugiaron fuera de sus fronteras, como el arrianismo, que negaba que el Verbo fuera Dios, y el nestorianismo, quienes postulaban dualidad de personas en Cristo, una humana y una divina. Vemos por ejemplo en la sura Maria del Corán, número 35: ‘¡Ese es Jesús, hijo de María, Verbo de Verdad, sobre el cual los cristianos disienten! ¡Dios no tiene por qué adoptar un hijo!’. Aquí la división es clara; se reconoce a Jesús como hijo de María y como Verbo incluso, pero se afirma que no puede ser hijo natural de Dios. La influencia arriana es clara. También en la sura Las mujeres,169: ‘¡Gente del libro, no exageréis en vuestra religión! Realmente el Mesías, Jesús, es enviado de Dios Verbo…; ¡pero no digáis tres!’. De este modo, se excluye el Verbo de la Trinidad, la cual además es negada.
Respecto al docetismo, el cual enseñaba que el Verbo había asumido un cuerpo aparente y no real, y por lo tanto la muerte de Cristo había sido sólo aparente, influye directamente en el Corán, donde se niega explícitamente que Jesús haya sido crucificado, sino que fue suplantado por una apariencia del mismo cuando era llevado al suplicio. Así, en la sura la familia de ‘Imram, n. 157, se afirma: ‘Y su discurso era: Hemos dado muerte al Mesías Jesús, hijo de María enviado de Dios, más no lo mataron ni lo crucificaron sino que así les apareció a ellos, y ciertamente aquellos que disienten con ello están en la duda, y no tienen conocimiento de ello sino que siguen una conjetura, pues por cierto que no lo mataron’.

PARA QUÉ SIRVEN LAS MONJAS DE CLAUSURA?

¿Para qué sirven las monjas de clausura?
La oración de las monjas de clausura es como el corazón que bombea la sangre a todas partes del cuerpo 


Por: Dolores Echevarría | Fuente: Catholic.net 



A los ojos de un mundo que todo lo mide con medidas de utilidad y beneficio, las monjas y monjes de clausura no sirven para nada. No tienen escuelas, no ayudan con catequesis o en la parroquias, no dirigen grupos juveniles, no dan clases en institutos o universidades, ni siquiera acogen o cuidan a enfermos o ancianos...

En los monasterios de clausura masculinos y femeninos, sólo rezan, se sacrifican y aman. Y es aquí donde radica su riqueza, su inmensa riqueza y valor.

La oración de las monjas de clausura es como el corazón que bombea la sangre a todas partes del cuerpo. Su presencia silenciosa y orante da vida a la Iglesia y además es un consuelo constante a Cristo.

Arrancan de Dios a base de mucha oración, de mucho contacto con él, de sacrificios, enormes sacrificios, esas gracias que necesitamos todos.

En medio de una vida de oración, de silencio, de recogimiento, de trabajo manual y físico, de penitencias corporales,... estas almas van adentrándose en el corazón de Dios y gracias a ese intimidad con Él, van haciendo de este mundo un mundo más humano y más de Dios.

Nuestra sociedad, es verdad que no va bien. Pero iría mucho peor, si en el mundo no hubiera monjas de clausura. La mejor prueba de para qué sirven los monjes y monjas de clausura es visitar una clausura.

En un mundo habituado a valorar y sopesar todo según el número de bienes que produce, nada parece más insulso e improductivo que una comunidad de personas dedicadas al servicio de Dios en la contemplación. Sin embargo, si le concedemos a Dios un poquito de razón, reconoceremos que no hay acción más valiosa que la de “estarse amando al amado”, en palabras de San Juan de la Cruz.

¿No dijo el mismo Cristo?: "Marta, Marta, muchas cosas son las que te inquietan, pero una sola es necesaria, María escogió la mejor parte y nadie se la quitará" Si aceptamos la enseñanza de Cristo, entonces no podemos negar que la vida contemplativa posee un valor sublime dentro de la jerarquía de valores.


5 CONSEJOS PARA TRATAR A LOS DIVORCIADOS COMO LO HARÍA JESÚS

5 consejos para tratar a los divorciados como lo haría Jesús
Ser incluyentes con una mirada de compasión, con los brazos abiertos y con una actitud pastoral saludable, basada en la verdad y la carida


Por: Gabriel Salcedo | Fuente: http://catholic-link.com 



El primer atributo de Dios es la misericordia. Es el nombre de Dios, nos recuerda el Papa Francisco. La misericordia es más grande que cualquier error que podamos cometer como seres humanos y al estar fundamentada en el amor de Dios se transforma en infinita, sin límites. Sin embargo, hemos utilizado la culpa religiosa para tratar de detenerla. En la vida uno puede equivocarse, caer, pero lo importante es levantarse. La misericordia nos anima a seguir, la culpa religiosa no detiene, nos cierra la puerta de la misericordia.
La familia es la primera escuela de la misericordia y la segunda debería ser la Iglesia. Allí es donde se abren puertas, no se cierran. Uno no deja de ser hijo por equivocarse, por tropezar en el camino o ser víctima de los errores ajenos. Uno es hijo siempre. El hogar y la Iglesia deberían ser esos lugares donde uno siempre puede regresar. Pero el regreso puede ser beneficioso o no, dependiendo de los anfitriones.
En el Evangelio de San Lucas tenemos una historia que refleja cómo Dios recibe a sus hijos en su casadespués de haberse alejado. Un joven decide, conscientemente, alejarse de su padre, quien representa los principios, valores y virtudes familiares. En el recorrido de su camino se aleja, poco a poco, de aquella educación que por años había recibido. Es tan grande su lejanía que en un momento se encuentra en “otro país”. Después de pasar un tiempo en una supuesta “primavera de la vida” cae en cuenta, reflexiona y se da cuenta que está lejos de su Padre.
Luego de este examen de conciencia, el hijo regresa a su casa. En el camino recuerda en su más íntimo ser todas aquellos buenos momentos con su Padre. Ahora, entiende que no es el mismo que salió. Hubo cosas que han cambiado, que lo han hecho madurar, crecer y sabe que ahora tiene que afrontar un desafío, quizás el más importante, reconquistar a su Padre. Sin embargo, nunca se le cruzó por la mente lo que vendría a continuación. Pensativo caminaba por ese sendero que, después de tanto tiempo de no ser recorrido, tenía crecida la maleza. Luchando con sus dudas, con sus temores y con su incertidumbre daba firmes hacia un reencuentro que le generaba mucha ansiedad. ¿Qué dirían de él?, ¿recibía mirada de condena? ¿Lo echarían?, ¿lo juzgarían por sus errores? Su corazón era pura ebullición de nervios y emociones encontradas. Por momento miraba hacia atrás y se preguntaba si no sería mejor volver a su pasos trabajo como cuidador de cerdos.
La Iglesia representa hoy la Casa del Padre. Es la Puerta de la Misericordia. Por lo tanto, es prioritario que como cristianos, en medio de un mundo dolido, seamos los abrazos, los besos y la representación viva del amor del Padre. Dadores generosos de la misericordia «inmerecida, incondicional y gratuita» (AL297). En esto, es importante sostener que el Padre no cambia, sigue siendo el mismo en sus principios, valores y virtudes.
Comencemos este recorrido de sensibilidad y apertura compasiva conociendo algunos aspectos que podemos tener en cuenta a la hora de abrazar a nuestros hermanos en la comunidad de fe. Este artículo no pretende promover el divorcio, solo quiere dar algunas pautas para tratar con caridad a tantos hermanos que viven en esta situación.
1. Jesús no juzga, entonces tú tampoco
Será entonces, la Iglesia, la mismísima agencia pastoral que recibe a todos sus hijos, no como una aduana que controla el equipaje de los errores, sino como «la casa paterna donde hay lugar para cada uno con su vida a cuestas» (AL 310). Como el Padre amoroso recibimos a todos y cada uno, tal cual están y nos capacitamos en las heridas que traen nuestros hermanos y en cómo comprenderlas.
Por esto mismo, es tarea pastoral de toda la comunidad de fe ser sensible a la realidad que cada uno vive y tener la apertura compasiva necesaria para identificarnos en el dolor de nuestros hermanos y buscar la mejor manera de ayudarlos.
2. Las palabras tienen significados
Quizá utilizar la palabra divorciados para identificar a un grupo de personas puede sonar duro. El hijo mayor del Padre de la parábola lo primero que hizo cuando recibió la noticia del regreso de su hermano fue destacar los errores o los tropiezos de su hermano menor. Quien identifica a alguien por sus errores no construye puentes, sino muros. Tratar a cada persona con reverencia buscando ser cuidadosos. Considerar que a algunos les puede ser significativo algún modo que usemos para expresarnos cuando nos referimos  a ellos.
3. Las familias son diferentes
Cada familia es un mundo y tiene una dinámica interna con una comunicación particular, más aún en estos tiempos. También se diferencia de otras porque cada persona es única e irrepetible. Cada familia tiene personalidades y carácteres heterogéneos. La persona que se ha divorciado y vuelto a casar tiene unaestructura familiar que no funciona como una familia nuclear. Ahora aparecen ciertos componentes que le son específicos: ex esposos, hijastros, etc. Por eso mismo hay que ser comprensivos para aplicar la pastoral en cada caso particular y acoger a cada miembro de la familia de la mejor forma.
4. Sé prudente con tus preguntas, no todos los hijos son de los mismos padres
Es importante ser cuidadoso y sensibles en este aspecto. Una familia puede llegar a nuestra comunidad y tener hijos de diferentes padres. Veremos entonces diferentes apellidos, características fisiológicas, etc. Cuidemos de no indagar sobre cuestiones que pueden ser delicadas para los demás por ejemplo: preguntarle a un adolescente por qué es tan diferente a su supuesto papá, que en realidad es su padrastro. Las familias ensambladas o reconstituidas tienen una estructura diferente a las familias de origen, tanto los adultos como los niños, pueden sentirse tristes por la pérdida de su familia anterior. 
5. Ellos también necesitan ayuda para consolidarse sin ser estigmatizados por su pasado
Estas familias son una conjugación de varios núcleos familiares. Algunos ejemplos de ello: una mamá que tiene dos hijos decide casarse o juntarse con un hombre soltero; un papá que tiene un hijo decide casarse con una señora que tiene dos hijas; una mamá viuda que tiene tres hijos decide casarse con un hombre soltero sin hijos o con un papá que tiene uno o dos hijos. Lo que realmente caracteriza a estas familias es que hay hijos de matrimonios anteriores, pero no necesariamente de parte de las dos personas adultas. Según el país, estas familias toman el nombre de ensambladas, mezcladas, mixtas, reconstituidas o mosaico. Las familias ensambladas necesitan flexibilidad de parte de cada integrante como también tiempo para conocerse y aprender a vivir juntos. Una de las primeras herramientas que podemos adoptar para comprender a estas nuevas familias es: no estigmatizar a ninguno de los involucrados, ya que viven una serie de relaciones complejas, y acompañarlos brindándoles soporte, tanto a los adultos como a sus hijos.
Conclusión
Cuando el hijo menor regresó a su casa, dice San Lucas, comenzó una gran fiesta. La mejor comida, el vino fino y la música fueron los elementos que le dieron color a la celebración. Sin embargo, el fundamento de la alegría era el amor que el Padre había tenido por su hijo, que antes estaba perdido, pero que ahora había sido hallado (Lucas 15, 24). Las personas no podemos ver esta alegría si somos colmados de culpa religiosa que pareciera que nos cierra la puerta del Cielo mismo. Necesitamos de la alegría del amor que se regocija en darnos la bienvenida y para encontrarla debemos pasar por el umbral de un corazón lleno de misericordia y hermandad, donde nos incluyan con una mirada de compasión, con los brazos abiertos y con una actitud pastoral saludable, basada en la verdad y la caridad.
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