jueves, 26 de enero de 2017

LOS MASONES DE GRADO 29 DEBEN PISAR UN CRUCIFIJO Y CONSAGRARSE AL DEMONIO

Los masones de grado 29 deben pisar un crucifijo y consagrarse al demonio
Según el ritual del Rito Escocés Antiguo y Aceptado


Por: Alex Rosal | Fuente: Religion en Libertad 



Alberto Bárcena ha revelado en su nuevo libro Iglesia y masonería (San Román) uno de los secretos más herméticos del mundo: el ritual de iniciación en el grado 29 según el Rito Antiguo y Aceptado, uno de los más mayoritarios dentro de las logias masónicas, en el que se rechaza expresamente a Cristo, pisoteando con los dos pies un crucifijo y, además, se invoca a modo de consagración la protección de Baphomet, dios de la Luz, que es una representación del demonio.

¿Cómo es ese ritual de iniciación que se invoca al demonio?
El ritual de iniciación en el grado 29 según el rito Antiguo y Aceptado lo explica Alberto Bárcena de esta manera: "El Baphomet, dios andrógino, penetra en el templo (de la logia) llevado por el Vigilante Primero y por el Segundo, o sea, por las dos máximas autoridades después del Venerable Maestro. Es paseando en forma circular por la logia siguiendo las agujas del reloj. A su paso se rinde veneración (genuflexión de la pierna izquierda)".

"Baphomet queda situado en el centro de la logia mirando hacia Oriente y hasta allí es conducido el candidato con los ojos vendados. Cuando está frente a él, se le quita la venda. De modo que en este momento de su recorrido iniciático el masón se encuentra cara a cara con esta representación del `Portador de la Luz´".

El iniciado debe escoger entre la cruz cristiana o Baphomet...
El masón iniciado en el rito 29 debe "ahora escoger entre la cruz cristiana, `símbolo de muerte y destrucción´ y la de ´la Luz y la Vida´, en forma de X, asociada aBaphomet, dios de la Luz".

"La elección se manifiesta `pisando la cruz (cristiana) con el pie izquierdo y con el derecho en este orden´. (...) A continuación, el candidato recita la fórmula del juramento ´con los brazos en forma de X sobre el pecho, el derecho sobre el izquierdo´".


Otro ritual masónico para suplantar a Dios por el demonio
Bárcena señala en su libro Iglesia y masonería otros rituales que van por el mismo camino de sustituir al Dios cristiano por el demonio en sus rituales de iniciación a los grados de la masonería. Y transcribe el ritual de iniciación en el grado Caballero Masón VI de la Orden Illuminati, que es una organización de origen masónico: "Se coloca (el candidato) de pie, tras el altar que está `cubierto con el paño negro, velas rojas encima e incienso encendidos, el mallete, la cruz´".

"Con los brazos abiertos hacia el cielo en forma de V, exclama:`A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo, Baphomet, de los Superiores Desconocidos y de la Orden Illuminati...´".

Bárcena sigue transcribiendo la ceremonia: "Baje las manos... Coja la cruz, tírela al suelo delante del altar, cruce los brazos (el derecho sobre el izquierdo) en el pecho en forma de X con el mallete (un martillo en forma de T) en la mano derecha y exclame: `¡Que esta cruz, como símbolo de la muerte y de la destrucción, desaparezca del mundo! ¡Que la luz de Baphomet la suplante! ¡Gloria a ti, Dios verdadero, Baphomet, el dios de la luz y de la iniciación...!´".


Lo luciferino y la masonería... desde los inicios
Bárcena subraya en su libro Iglesia y masonería (San Román) cómo lo luciferino ha estado presente en la masonería desde el principio. "Ya en la leyenda de Hirán Abif, el gran maestro y referente de su gnosis, este recibió el conocimiento directamente de Tubalcaín que le revela ser él -el propio Hirán- el `último descendiente de Caín, último príncipe de la sangre de la línea del Ángel de la Luz (Lucifer = Portador de la Luz)´; Hirán descendía del demonio. De modo que al final de la cadena, de todo ese proceso iniciático, el masón llegará a poseer la luz luciferina; de ahí procede ese conocimiento oculto y celosamente preservado y transmitido, según la masonería; desde Adán hasta el siglo XVIII, aquellos respetables clérigos ingleses lo rescataron para transmitirlo a las nuevas generaciones de la hermandad masónica".

La condena del Papa Pío VIII a la "secta satánica"
Alberto Bárcena es contundente al afirmar que "en la masonería se adora a Lucifer. Antes o después; de una manera más o menos consciente; como `símbolo´ o realidad personal; con mayor o menor implicación".

Y escribe como los papas han denunciado a lo largo de la Historia la esencia luciferina de la masonería y, en particular, Pío VIII se refiere a esta organización secreta como "secta satánica que tiene por única ley la mentira, por su dios al demonio, y por culto y religión lo que hay de más vergonzoso y depravado sobre la faz de la tierra".

LAS SECTAS ACTUALES HAN CAMBIADO SUS MÉTODOS DE CAPTACIÓN

Las sectas actuales han cambiado sus métodos de captación
Estos grupos saben cómo adaptarse a los nuevos tiempos dejando atrás la imagen de una comuna liderada por un gurú


Por: P. Luis Santamaría del Río | Fuente: R.I.E.S. (Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas) // Infocatolica.com 



Miguel Perlado lleva más de 16 años trabajando con víctimas de las sectas. Desde el Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña coordina el Grupo de Trabajo sobre Derivas Sectarias que persigue difundir los conocimientos existentes en este ámbito y denunciar la manipulación y el abuso psicológico que practican. Lo cuenta Ana Soteras en este reportaje publicado por Efe Salud.
Perlado también tienen otro objetivo claro: formar a psicólogos, educadores, pedagogos, abogados… para que logren identificar y atender a los afectados por las sectas en España, donde existe un “agujero” legal y jurídico por el que pueden escapar los que llegan a ser denunciados y los que continúan impunes.
Una realidad, bajo diferentes prismas, que se abordará en el III Encuentro Nacional de Profesionales, Familiares y Ex Miembros de Sectas que se celebrará del 3 al 4 de marzo en Marbella (Málaga).

¿A quiénes buscan las sectas?

Con un fin didáctico y preventivo, en 2014 se realizó el documental “Sectas”, realizado por Estudios Molécula, y a iniciativa del Grupo de Derivas Sectarias y la Asociación Iberoamericana para la Investigación del Abuso Psicológico (AIIAP), y que cuenta la experiencia de seis personas ex miembros de diferentes grupos sectarios.
Algunos son ejemplos de adeptos que responden a los perfiles que hoy son carne de cañón:


Jóvenes idealistas, universitarios, con inteligencia por encima de la media, con tendencias algo obsesivas, perseverantes y con un componente de insatisfacción que les lleva a buscar algo diferente. Son productivos, no unos locos. Los que más interesan a las sectas.
Personas entre 30 y 40 años con antecedentes de alguna adicción a tóxicos o dependencias afectivas o emocionales y aquellos que sufren la crisis de la mitad de la vida y que buscan nuevos caminos.
Y los que están continuamente buscando: hoy con un chamán, mañana con una terapia revolucionaria, y pasado, orando en el monte, retrata el psicólogo.

La secta en el siglo XXI

El Grupo de Derivas Sectarias tiene localizadas unas 200 sectas activas en España y calcula que 600.000 personas están afectadas. Estos grupos saben cómo adaptarse a los nuevos tiempos dejando atrás la imagen de una comuna liderada por un gurú de túnica blanca. En pleno siglo XXI existe una amplia diversidad de sectas, un cajón de sastre que dificulta su identificación y su verdadero cometido.
Dentro de la multitud de ofertas de terapias alternativas “hay grupos que se adueñan de determinadas prácticas (chamanes, constelaciones familiares, conexiones con los ángeles…) que, precisamente por su nivel de indefinición, puede tener más calado sobre la persona”, señala el experto. Pero, en general, utilizan tácticas mundanas de influencia social pero llevadas al extremo.
Las sectas han cambiado sus estilos doctrinales: “Si antes esperaban platillos voladores, ahora siguen nuevas pseudoterapias, se adaptan al tiempo actual en aquellos temas que mayor penetración social tienen”, indica el psicólogo.
Y han variado las estrategias de captación: Ya no practican el proselitismo callejero, ahora funciona el boca a oreja, a través de amigos, conocidos o compañeros de trabajo que te proponen ir a una charla, a una reunión…”, añade.
También se suben al carro de las nuevas tecnologías haciendo un uso expansivo de las redes sociales y exhibiendo presentaciones multimedia“atractivas y seductoras, mientras ocultan su verdadera naturaleza”.
Y es que mientras estos grupos ofrecen, por un lado, algo distinto y atrayente, por otro necesitan legitimar sus prácticas y se parapetan detrás de registros como asociaciones, ONG, grupos de ayuda y grupos religiosos.

El abuso psicológico

Miguel Perlado define a la secta como “aquel grupo o movimiento que exige una dedicación o devoción hacia una persona, idea u objeto y que para la consecución de sus fines emplean mecanismos de control de la personalidad o de manipulación”.
“Puede ser –añade– un producto, un sistema aparentemente comercial, una dinámica que despliega grados de dependencia patológica con consecuencias como la restricción de miras, pensamiento monotemático, incapacidad critica, negación del problema, fanatización y radicalización de la mente”.
Encabezando la lista figura el terrorismo, el yihadismo o ETA son dos ejemplos de sectas radicalizadas mencionadas por el especialista. Y a medio camino hay grupos que no se consideran sectas pero sí comparten la mecánica. Se trata de bandas juveniles violentas, fanáticos deportivos, equipos deportivos de élite…
Detrás de los movimientos sectarios hay una clave: el abuso psicológico que practican a través del miedo y la generación de un sentimiento de culpa, además de vejaciones con el fin de doblegar al adepto.

In crescendo

“El maestro gritaba y se comportaba de una forma muy violenta, sin violencia física pero sí verbal”, relata en el documental un joven informático que se introdujo en un grupo budista atraído por terapias alternativas tipo reiki.
Pero la captación de una persona vulnerable empieza siendo una seducción suave:“te ayudaremos, aquí nos apoyamos entre todos, no comentes lo que hacemos porque los demás no lo entenderán”… Una estrategia sibilina que te va enredando hasta que te convierte en un adicto, en un dependiente.
“Entramos buscando ayuda de pareja y al final nos ofrecieron participar en un grupo espiritual que reforzaría la terapia”, relata un ingeniero de caminos, mientras que una maestra, por su parte, reconoce que estaba pasando por una depresión y que una falsa psicóloga la fue introduciendo en el grupo.
Se les exige un compromiso creciente y el objetivo final es controlar a la personapara obtener un beneficio económico y en ocasiones sexual. Personas que buscaban cierta espiritualidad para superar sus vacíos han acabado participando en prácticas sexuales colectivas.
“Nos teníamos que desnudar en grupo y participar de ritos iniciáticos, eran los momentos de más presión”, recuerda el ingeniero, quien asegura que a las parejas las acababan separando.
El dinero suele estar también en el horizonte. Los miembros empiezan contribuyendo con cantidades de dinero de forma sistemática y algunos acaban perdiendo hasta sus propiedades.
Lo que había empezado de forma voluntaria se convirtió en exigencia. Habíamos perdido todos nuestros ahorros, habíamos hipotecada nuestra casa y seguíamos haciendo esfuerzos” para seguir asistiendo a los cursos y pagando, manifiesta en el vídeo un realizador audiovisual que entró al grupo animado por su esposa que ya formaba parte.

¿Cómo se puede llegar hasta ese punto?

El psicólogo Miguel Perlado considera que el poder y el control que ejerce el grupo sobre la persona hace que se llegue a esos extremos.
Cuando todo un grupo va al unísono en una dirección, ilusionado y que replica lo mismo que el líder, eso te va envolviendo. Un día entras en una sala y te quitas los zapatos porque todos están descalzos y el día que te quitas todo dices que lo haces por la evolución espiritual”, explica.
Y recuerda el caso de una paciente que entró en un grupo de yoga para mejorar el dolor de espalda y al cabo de un año se dedicaba a limpiar el centro argumentando que así trabajaba el desapego y purificaba el karma. “Hubo un proceso de trasformación de la personalidad sostenido por la influencia del grupo”, apunta el especialista.

Reconstruir una personalidad dañada

A veces la cuerda se rompe de tanto tensar y el individuo acaba abandonando la secta o la intervención de los familiares, por ejemplo, acaba logrando arrancar al adepto de las garras del grupo. “La salida –subraya Perlado– puede tardar años porque uno no se da cuenta y acaba justificando su propia explotación”.
Cuando lo consiguen el paso más adecuado es buscar ayuda psicológica“de lo contrario el riesgo de recaída y de entrar en otra relación de abuso se incrementa a medida que pasa el tiempo”, señala el profesional.
La víctima se sienta frente al psicólogo con sentimiento de culpa, con miedo y con vergüenza, además de temer represalias del grupo, lo que dificulta el principalobjetivo: reconstruir la identidad anulada.
“Los primeros seis meses son críticos porque tienen problemas de autoestima, de confianza en los demás, de concentración, de ansiedad, pesadillas… Dudan si han hecho lo correcto al irse o si el grupo tenía razón. En torno al año empiezan a estabilizarse (ya sé dónde estoy y lo que me ha pasado) y a partir de ahí la reconstrucción”, precisa el psicólogo.
Pero quedan las secuelas, a veces muy hondas: distorsión de la visión de uno mismo y de los demás, dificultades a la hora de relacionarse fuera del grupo, daño económico, daño emocional, la culpa, la sensación de ser un bicho raro y de estar loco.
Los casos más difíciles son los de aquellos niños que crecieron y fueron educados por sus padres en una secta. Cuando piden ayuda ya de adultos sufren un choque brutal con la realidad porque no han tenido otro referente que el grupo.
Pero el panorama es diverso y se producen todo tipo de situaciones con un factor común: “La persona entra en un proceso de transformación sin controlar las consecuencias, aun creyendo que las controla. Ese es el punto de riesgo para la salud mental, concluye Miguel Perlado.

LA LUCHA CONTRA LA DESINFORMACIÓN EN LAS REDES SOCIALES


La lucha contra la desinformación en las redes sociales
En los últimos meses, el tema con la información falsa ha creado preocupación entre las personas ya que la gran mayoría cree todo lo que lee.


Por: Análisis y Actualidad | Fuente: Analisis y Actualidad 



Un estudio de la Universidad de Stanford muestra que jóvenes “absorben las noticias de las redes sociales sin tomar en cuenta la fuente de esas informaciones”. Al menos el 82 por ciento de los estudiantes de entre 12 y 15 años, son incapaces de distinguir entre contenidos patrocinados e informaciones reales.
La investigación también reporta que la mayoría de estos jóvenes, “juzgan la credibilidad de la información de un Tweet, a partir de los detalles que contiene o por el tamaño de la foto, más que por la fuente”.
En este sentido, las redes sociales generan una “caja de resonancia” a partir de los intereses de los jóvenes, de sus likes y de los sitios que visitan. Por lo que, si ellos frecuentan páginas con poco o nulo rigor periodístico, sus propias redes le sugerirían nuevos sitios similares.
Facebook, Twitter y Google comienzan a tratar de tomar acciones para frenar la propagación de este tipo de sitios que publican notas falsas. El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, dijo que su red social “toma con seriedad el problema de la desinformación” y crearon una herramienta para que sus usuarios puedan reportar este tipo de contenido.
Sin embargo, el propio Zuckerberg explica que se trata de un problema complejo, porque la esencia de Facebook es, precisamente, el compartir toda la información que sus usuarios quieran y tampoco quieren ser catalogados como árbitros de la verdad.
Esta es la razón por la que esta red social confía en sus usuarios y deposita en ellos la capacidad de verificar la información publicada en sus muros. Zuckerberg agrega que Facebook “contempla crear mejores sistemas que detecten informaciones falsas, antes que los usuarios las etiqueten como tal". Otro proyecto es lograr que los sitios que publican de forma deliverada informaciones falsas, no tengan acceso a promocionar sus contenidos en la red social.
Twitter también intenta abordar este problema. La red social ha suspendido muchas cuentas y ha lanzado una nueva opción llamada "Mute Words". Los usuarios de Twitter son ahora capaces de eliminar conversaciones específicas en el sitio, así como filtrar, en sus notificaciones, todos los tweets con una determinada palabra o frase.
Por supuesto, lo más importante para evitar que los jóvenes no crean en todo lo que leen, es la educación. La alfabetización mediática es algo que se debe enseñar a los niños en la escuela, pero también sus padres, en casa. Es importante hablar con ellos, explicarles cómo pueden saber cuando una noticia es falsa y qué se puede hacer para denunciarla
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